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Iván IV Vasílievich, más conocido como "el Terrible", ha pasado a la historia no solo como un gobernante severo, sino también como un escritor notable. Su talento literario se aprecia especialmente en su famosa correspondencia con el excomandante militar príncipe Andréi Kurbski, así como en textos de sus oraciones, algunos firmados bajo el seudónimo de "Partenio el Uródivi".
La correspondencia entre Iván IV y Kurbski es uno de los documentos clave del pensamiento social ruso del siglo XVI. Se trata de un auténtico debate sobre la naturaleza de la autoridad suprema y los derechos de los súbditos. En abril de 1564, el príncipe Kurbski, temiendo la persecución y la ejecución, huyó al Gran Ducado de Lituania y envió al zar una carta acusatoria que dio inicio a un acalorado intercambio epistolar.
Se conservan cinco cartas en copias posteriores: dos del zar y tres del príncipe. Mientras Kurbski defendía la limitación de la monarquía mediante un consejo de aristócratas y acusaba al zar de tiranía y de ejecuciones injustas que debilitaban el ejército y el Estado, Iván IV sostenía que su poder provenía de Dios y que todos los súbditos eran siervos de Dios y del soberano. Las cartas del zar se distinguen por un estilo vívido y emotivo, cuyo registro abarca desde el eslavo eclesiástico hasta expresiones casi vehementes.
Iván IV también escribió varios textos litúrgicos que reflejan su profunda y contradictoria religiosidad. Entre ellos figuran el Canon al Ángel de Iván el Terrible, Comandante en Jefe (firmado como Partenio el Uródivi), una oración antes del asalto de Kazán y un himno de acción de gracias tras la conquista de la ciudad. Otros escritos, como los himnos dedicados al metropolitano Pedro o al Icono de Vladímir, así como la Carta Espiritual de 1572, combinan confesión, sermón y testamento.
A diferencia de las oraciones oficiales por la victoria, sus plegarias personales, como el Canon al Ángel Terrible, impresionan por su tensión existencial, el miedo a la muerte y la búsqueda de perdón, revelando una faceta más íntima y humana del zar.