Alexánder Radíshchev: el escritor ruso que más sufrió por su obra

Pável Balabánov / Sputnik
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Podría haber tenido una carrera brillante. Sin embargo, acabó condenado a muerte por un libro que simplemente describía la vida cotidiana y las costumbres de las distintas clases sociales de la Rusia de su tiempo.

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Todo comenzó de forma prometedora. El joven Alexánder Radíshchev se graduó en el Cuerpo de Pajes y, gracias a sus méritos, fue incluido entre los jóvenes nobles que, por orden de Catalina la Grande, fueron enviados a estudiar a la Universidad de Leipzig. Allí pasó cinco años aprendiendo latín, francés, alemán, inglés e italiano, además de estudiar filosofía, historia y derecho.

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De regreso a Rusia, trabajó como auditor en la administración del gobernador general de San Petersburgo, Yákov Bruce, y llegó a dirigir la aduana de la ciudad. En su tiempo libre escribía poesía, prosa y traducciones. También seguía con atención los acontecimientos internacionales, incluida la Revolución Americana, que inspiró su oda Libertad. Desde 1771 comenzó además a plasmar en papel sus observaciones sobre la vida rusa. De esos apuntes nacería más tarde su obra más famosa: Viaje de San Petersburgo a Moscú.

‘¡Un rebelde peor que Pugachov!’

Así expresó Catalina la Grande su indignación tras la publicación del libro. Sin embargo, Radíshchev explicó más tarde que su intención era llamar la atención de los terratenientes sobre la difícil situación de los campesinos.

V. Shianovski  / Sputnik
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Tomando como modelo Viaje sentimental por Francia e Italia de Laurence Sterne, escribió 25 capítulos, uno por cada parada entre San Petersburgo y Moscú. En ellos describía la corrupción de los funcionarios, la crueldad de algunos terratenientes y la falta de escrúpulos de ciertos comerciantes.

Por pura casualidad, la obra superó la censura: el jefe de policía Riléyev ni siquiera la leyó y, viendo únicamente los títulos de los capítulos, decidió que se trataba de una guía de viajes. Radíshchev publicó anónimamente el libro en 1790 en su propia imprenta, con una tirada de 650 ejemplares. Uno de ellos llegó a manos del poeta Gavriil Derzhavin, quien se lo entregó a la emperatriz. El epígrafe ya fue suficiente para irritar a Catalina: “Un monstruo de cien fauces y de ladrido feroz”.

Mijaíl Ozerski / Sputnik
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Pero la emperatriz leyó la obra completa y concluyó que apoyaba las ideas de la Revolución Francesa. El escritor fue arrestado y encarcelado en la fortaleza de San Pedro y San Pablo. Se le acusó de difundir falsedades perjudiciales, alterar el orden público, socavar el respeto a la autoridad y ofender el poder imperial. El tribunal le despojó de todos sus cargos, honores y de su título nobiliario, ordenó destruir sus libros y lo condenó a muerte. Radíshchev pasó más de un mes esperando su ejecución.

Finalmente, Catalina II conmutó la pena por diez años de destierro en Ilimsk, en Siberia, afirmando con ironía que el escritor podría allí “lamentar el triste destino de los campesinos”.

Regreso a San Petersburgo

Mijaíl Minéiev / TASS Las torres del ostrog de Ilimsk, lugar donde el escritor ruso Alexánder Radíshchev fue desterrado entre 1792 y 1796.
Mijaíl Minéiev / TASS

Seis años después de la muerte de Catalina, el zar Pablo I permitió a Radíshchev regresar a su propiedad familiar. Más tarde recuperó su condición nobiliaria e incluso obtuvo un puesto en la Comisión para la Elaboración de Leyes.

Sin embargo, en 1802 murió en circunstancias poco claras. La versión oficial atribuyó su fallecimiento a la tuberculosis, aunque existe una teoría según la cual, en un estado de alteración mental, bebió accidentalmente un vaso de agua regia, una mezcla de ácidos utilizada para limpiar botones y adornos de los uniformes.

La mayor parte de los ejemplares de su libro fueron destruidos, pero la obra siguió circulando clandestinamente en copias manuscritas. Fue reeditada en una edición limitada en 1888, aunque su elevado precio la hacía inaccesible para la mayoría de los lectores.

Solo después de la Revolución de 1905 se levantó definitivamente la prohibición de publicar la obra de Radíshchev.