Estos fueron los bombarderos que Italia usó contra la URSS en la Segunda Guerra Mundial
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El primero en llegar en número importante fue el Caproni Ca.311. En realidad no era un bombardero propiamente dicho, sino un bimotor de reconocimiento y observación que podía efectuar ataques ligeros. El 16 de agosto de 1941 llegaron al aeródromo de Tudora 32 Ca.311 pertenecientes al 61.º Gruppo Osservazione Aerea, repartidos entre las escuadrillas 34.ª, 119.ª y 128.ª. Una historia especializada de la aviación italiana en Rusia recoge este despliegue.
El Ca.311 había sido diseñado fundamentalmente para misiones de reconocimiento. La propia Aeronautica Militare lo define como un “bimotor trimotor de reconocimiento” (con tres tripulantes) empleado por la Regia Aeronautica durante la Segunda Guerra Mundial. Alcanzaba unos 349 km/h y tenía una autonomía máxima de 1.290 kilómetros.
Pero las limitaciones del Caproni para realizar verdaderas misiones de bombardeo llevaron a reforzar la fuerza italiana con un aparato mucho más apropiado: el Fiat BR.20M Cicogna, un bombardero medio bimotor.
Los primeros tres BR.20M llegaron al frente oriental el 3 de agosto de 1942 y fueron asignados a la 38.ª Squadriglia del 71.º Gruppo Osservazione Aerea. Apenas tres días después, el 6 de agosto, realizaron su primera acción de combate contra fuerzas soviéticas en la zona del río Don. A los tres primeros aparatos se sumaron cuatro más en septiembre y otros cinco en diciembre. De esta forma, también la 116.ª Squadriglia pudo disponer de algunos de ellos. Una reconstrucción italiana sobre la historia del BR.20 así lo recoge.
Los Fiat no se limitaron a bombardear. También realizaron importantes trabajos de reconocimiento fotográfico sobre el frente del Don, donde combatía el 8.º Ejército italiano, conocido como ARMIR. En las misiones de ataque podían operar incluso individualmente, lanzando bombas de 50 kg y pequeñas cargas incendiarias sobre posiciones soviéticas.
El invierno ruso puso a prueba tanto a los hombres como a las máquinas. Entre diciembre de 1942 y enero de 1943, con temperaturas que llegaron a unos 35 grados bajo cero, el hielo podía bloquear los trenes de aterrizaje y los mecanismos de las armas de los BR.20. A pesar de ello, continuaron realizando misiones durante la gran ofensiva soviética contra las posiciones del Eje. En aquel periodo un aparato se perdió en un accidente, otro no regresó de una misión y un tercero tuvo que ser abandonado durante la retirada.
Tras el desastre sufrido por las fuerzas italianas durante la ofensiva soviética del invierno de 1942-1943, la presencia aérea italiana comenzó a retirarse. Los BR.20 supervivientes abandonaron finalmente el frente oriental en la primavera de 1943.