¿Qué papel desempeñó Rusia en la Guerra Civil Estadounidense?
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Las relaciones entre ambos países en el siglo XIX eran bastante cordiales. San Petersburgo y Washington se acercaron debido a su aversión compartida hacia Gran Bretaña y, además, no tenían motivos para enfrentarse. Desde el estallido de la guerra civil, el Gobierno ruso brindó apoyo diplomático al gobierno de Abraham Lincoln, pero ahí se limitó su respaldo.
Todo cambió en 1863, cuando estalló una rebelión en el Reino de Polonia, entonces parte del Imperio ruso. Gran Bretaña y Francia declararon abiertamente su apoyo a los rebeldes, lo que las llevó inmediatamente a un conflicto con el Gobierno zarista. Dado que Londres y París simpatizaban con el Sur durante la guerra civil estadounidense (ya que la Confederación les suministraba algodón), Rusia estrechó aún más sus lazos con el Norte.
Marineros rusos en Estados UnidoS
Ese verano, Alejandro II decidió enviar una flota naval a Estados Unidos para demostrar su apoyo a Washington y mostrar el poderío de Rusia ante Gran Bretaña y Francia. En otoño, tal como se había acordado con la parte estadounidense, dos escuadrones llegaron a Nueva York y San Francisco. Si bien no participaron en combate, su llegada redujo de inmediato la actividad de la armada confederada y causó una fuerte impresión en los británicos, que en ese momento estaban concentrando fuerzas en Canadá.
En Estados Unidos, los marineros rusos fueron recibidos con gran entusiasmo; recorrieron ciudades de todo el país y visitaron bases militares en servicio activo, como si fueran turistas. "Durante el viaje, la gente nos saludaba desde casas y cabañas; los saludos llegaban de todas partes, y las banderas estadounidenses y rusas, ya fuera en ciudades, pueblos o incluso en chozas individuales, servían como recordatorio constante de nuestras relaciones internacionales amistosas", recordó uno de los marineros.
El 23 de octubre, las tripulaciones de los barcos rusos participaron en la extinción de un incendio en San Francisco y se negaron a retirarse hasta que el peligro hubiera pasado. Muchos resultaron heridos y seis hombres perdieron la vida.
En el verano de 1864, tras la represión del levantamiento polaco, la flota rusa regresó a casa. Gracias, en gran parte, a su viaje a Estados Unidos, no se llegó a formar en Europa una coalición propolaca y antirrusa. Además, Londres nunca se atrevió a reconocer diplomáticamente a la Confederación ni a intervenir en su favor en la guerra contra el Norte.