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La Historia de Rusia en el siglo XVIII, a través de cuadros de artistas

Desde el inicio de la Gran Guerra del Norte contra Suecia hasta el reinado de Catalina la Grande.

1. Alexánder Kotzebú. ‘La batalla de Narva’ (1850)

Dominio Público

En 1700, Rusia, Dinamarca, Sajonia y la Mancomunidad Polaco-Lituana desafiaron a la poderosa Suecia, que dominaba el norte de Europa y prácticamente había convertido el mar Báltico en su propio lago. Sin embargo, el comienzo de la Gran Guerra del Norte resultó desastroso para los aliados: el rey Carlos XII les infligió varias derrotas dolorosas.

Los rusos sufrieron una grave derrota en Narva, pero la lucha no terminó ahí. El zar Pedro I de Rusia aceleró las reformas del Estado, la modernización del ejército al estilo europeo y la creación de una flota regular.

2. Nikolái Dobrovolski. ‘Aquí se fundará una ciudad’ (1880)

Museo Naval Central

En 1703, las tropas rusas recuperaron de manos suecas la costa sur del golfo de Finlandia, perdida en el siglo XVII. Pedro I ordenó construir allí una fortaleza que, pocos años después, recibiría el nombre de San Petersburgo. Alrededor de ella comenzó a crecer rápidamente una ciudad y, en 1712, el zar trasladó allí la capital del Estado.

3. Alexánder Kotzebú. ‘La victoria de Poltava del 27 de junio de 1709’ (1864)

Hermitage

La culminación de la Gran Guerra del Norte fue la batalla de Poltava, librada el 8 de julio de 1709 (según el calendario gregoriano). La brillante victoria rusa decidió prácticamente el destino del conflicto, aunque la guerra continuó durante doce años más.

Tras el tratado de Nystad de 1721, Rusia obtuvo Livonia, Estonia, Ingria y parte de Carelia. Ese mismo año, Pedro I adoptó el título imperial y Rusia se convirtió oficialmente en un imperio.

4. Vasili Súrikov. ‘Ménshikov en Berézovo’ (1883)

Galería Tretiakov

Pedro I murió en 1725 sin dejar heredero claro, lo que dio inicio a la llamada “época de los golpes de palacio”. Diversas facciones comenzaron a luchar por el poder.

Una de las figuras más influyentes fue Alexánder Ménshikov, antiguo mozo de cuadra convertido en príncipe. Gobernó de facto durante el reinado de Catalina I, pero posteriormente cayó en desgracia, fue despojado de sus bienes y enviado al exilio en Siberia, donde murió.

5. Valeri Yakobi. ‘Bufones en el dormitorio de Anna Ioánovna’ (1872)

Galería Tretiakov

Tras la muerte de Pedro II en 1730, subió al trono la sobrina de Pedro I, Anna Ioánovna. Restableció la monarquía absoluta y durante su reinado tuvo gran influencia el alemán báltico Ernst Biron.

La emperatriz era conocida por su carácter alegre y por rodearse de bufones y entretenimientos extravagantes.

6. Iván Tvorózhnikov. ‘Mirovich ante el cuerpo de Iván VI’ (1884)

Museo de la Polesia Bielorrusa

En 1740 accedió al trono el bebé Iván VI, pero fue derrocado apenas un año después por Isabel Petrovna, hija de Pedro I. Iván pasó toda su vida encarcelado hasta que, en 1764, murió asesinado por sus guardianes durante un intento de liberación organizado por el oficial Vasili Mirovich.

7. Alexandra Kotzebú. ‘La capitulación de Berlín el 28 de septiembre de 1760’ (1848)

Hermitage

Uno de los grandes acontecimientos del reinado de Isabel Petrovna fue la Guerra de los Siete Años. Rusia logró importantes victorias sobre Prusia e incluso ocupó Berlín.

Sin embargo, todo cambió tras la muerte de la emperatriz en 1762. Su sucesor, Pedro III de Rusia, admirador de Federico el Grande, devolvió todos los territorios conquistados y firmó una alianza con Prusia.

8. Joachim Kestner. ‘Catalina II en el balcón del Palacio de Invierno’ (década de 1760)

Hermitage

La impopular política de Pedro III provocó un golpe de Estado el 9 de julio de 1762. Su esposa, Sofía Augusta Federica de Anhalt-Zerbst, se convirtió en la emperatriz Catalina II de Rusia. Pedro III murió poco después en circunstancias nunca aclaradas.

9. Iván Aivazovski. ‘La batalla de Chesma’ (1848)

Galería Nacional de Arte Feodosia I. K. Aivazovski

Durante el reinado de Catalina la Grande, Rusia expandió enormemente sus fronteras. En la guerra ruso-turca de 1768-1774, el Imperio ruso derrotó al Imperio otomano.

Uno de los episodios más brillantes fue la batalla naval de Chesma, donde la flota rusa destruyó casi por completo a la flota otomana frente a las costas de Anatolia.

10. Jan Matejko. ‘Reytan. La caída de Polonia’ (1866)

Castillo Real de Varsovia

En la segunda mitad del siglo XVIII, la debilitada Mancomunidad Polaco-Lituana se convirtió en presa fácil de sus vecinos. En 1772, Rusia, Austria y Prusia realizaron el primer reparto de Polonia.

El noble polaco Tadeusz Reytan intentó impedir la aprobación del reparto gritando: “¡Matadme a mí, pero no matéis a la patria!”, aunque sin éxito.

11. Vasili Perov. ‘El juicio de Pugachov’ (1875)

Museo Histórico Estatal

En 1773, Rusia vivió la mayor guerra campesina de su historia: la rebelión de Yemelián Pugachov. Este cosaco del Don afirmaba ser el “milagrosamente salvado” emperador Pedro III y consiguió reunir a miles de campesinos y cosacos descontentos.

Durante años sembró el terror en los Urales y el Volga, hasta que finalmente fue derrotado y ejecutado en Moscú.

La rebelión llevó a Catalina II a introducir algunas mejoras en las condiciones de vida de los campesinos y a replantear la política imperial hacia cosacos, baskires, tártaros y calmucos.