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12 lugares donde descubrirás las distintas caras de Rusia

Es imposible conocer Rusia en un solo viaje, pero estas ciudades y regiones te permitirán comprender algunas de las facetas más fascinantes del país.

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1. Derbent: la historia más antigua

Vladímir Zapletin / Getty Images

Derbent es una de las ciudades más antiguas de Rusia, y sin duda te sorprenderá.

Aquí se encuentra la fortaleza de Narin-Kala (“fortaleza solar”), construida en el siglo VI, considerada la más antigua del país. También alberga la mezquita Juma, edificada en el año 734, la más antigua no solo de Rusia, sino de todo el espacio postsoviético.

La propia ciudad fue fundada en el siglo VI a. C. y ha sido durante siglos hogar de numerosos pueblos: lezguinos, darguinos, avaros, kumucos y muchos otros.

Situada a orillas del mar Caspio, Derbent está considerada la ciudad más meridional de Rusia.

2. Súzdal: el corazón del Anillo de Oro

nantonov / Getty Images

Es imposible no enamorarse de Súzdal, una ciudad con más de mil años de historia.

Aquí se respira el ambiente de la antigua Rus: monasterios, iglesias, calles con casas tradicionales de madera, restaurantes de cocina nacional y animadas fiestas populares.

Desde hace décadas es uno de los principales destinos turísticos de Rusia y uno de los símbolos del famoso Anillo de Oro, la ruta que conecta algunas de las ciudades históricas más importantes del país.

3. Kazán: cruce de culturas

Mezquita Kul Sharif en el Kremlin de Kazán al atardecer.
Anton Petrus / Getty Images

Kazán es la capital de la República de Tartaristán.

En ella conviven culturas, tradiciones y épocas diferentes. La población se divide casi por igual entre rusos y tártaros.

En el centro de la ciudad, por ejemplo, el Kremlin de piedra blanca y la mezquita Kul Sharif se encuentran a pocos pasos uno del otro. Muy cerca se alzan también la famosa torre inclinada de Söyembikä y la histórica catedral de la Anunciación, construida en el siglo XVI.

4. Ekaterimburgo: el corazón industrial

Dmitri Potashkin / Getty Images

Esta gran ciudad de los Urales nació en 1723 alrededor de una fábrica metalúrgica.

Durante la época soviética se convirtió en uno de los principales centros industriales del país. Aquí se fabricaron los legendarios tanques T-34 y, posteriormente, excavadoras mineras y enormes prensas industriales.

Pero Ekaterimburgo no es solo industria pesada: también es famosa por ser la cuna del rock de los Urales y por su destacada arquitectura de vanguardia.

5. Ulán-Udé: el budismo de Siberia

Datsán de Ivolguinsk
klug-photo / Getty Images

Ulán-Udé alberga el principal centro espiritual del budismo en Rusia.

En la ciudad pueden visitarse auténticos templos budistas, y a unos 35 kilómetros se encuentra el datsán de Ivolguinsk, donde se conserva el cuerpo incorrupto del lama Itiguélov.

La ciudad también es ideal para descubrir la gastronomía buriata: probar los buuz (empanadillas al vapor), los chebureki, aprender el baile tradicional yójor y contemplar la que probablemente sea la cabeza de Lenin más grande del mundo, situada en la plaza principal.

6. Yakutsk: geografía extrema

Slava Lyufa / Getty Images

Yakutsk es la ciudad más grande del mundo construida sobre permafrost.

Todos sus edificios se levantan sobre pilotes para evitar que el calor derrita el suelo congelado. Además, las fachadas están pintadas con colores vivos que ayudan a orientarse durante las frecuentes nieblas invernales.

Aquí es posible tocar el permafrost de verdad visitando los laboratorios subterráneos del Instituto del Permafrost o las cuevas del llamado Reino del Permafrost.

Incluso en verano, cuando las temperaturas alcanzan los 30 grados, necesitarás ropa de abrigo para algunas de estas visitas.

7. Irkutsk y el lago Baikal: la grandeza de la naturaleza

demerzel21 / Getty Images

El Baikal es el lago más antiguo, más profundo y uno de los más puros del planeta.

Su profundidad alcanza los 1.600 metros, lo que lo convierte en el lago más profundo del mundo.

Los habitantes de la región lo consideran un lugar sagrado. Contiene aproximadamente una quinta parte de todas las reservas mundiales de agua dulce líquida y alberga cientos de especies únicas.

Entre ellas destacan la foca del Baikal, la única foca de agua dulce del mundo, y el esturión del Baikal.

En la parte sur del lago discurre además una de las líneas ferroviarias más pintorescas de Rusia.

8. Vladivostok: el puente hacia Asia

Puente Dorado al atardecer, Vladivostok, Rusia
RADIARE / Getty Images

A menudo se compara Vladivostok con San Francisco debido a sus espectaculares puentes sobre las bahías.

Los más famosos son el Puente Dorado y el Puente Russki.

También destaca el faro Tokarevski, uno de los más antiguos de Rusia, situado en una pequeña isla unida a tierra firme por una estrecha lengua artificial.

La cercanía a Asia se percibe en todas partes: abundan las tiendas y cafeterías donde se sirven platos como pho vietnamita o ramen japonés.

Además, Vladivostok es el punto final del legendario ferrocarril Transiberiano.

9. Petropávlovsk-Kamchatski: la tierra de los volcanes

Mik122 / Getty Images

La península de Kamchatka posee una de las mayores concentraciones de volcanes del planeta.

Cuenta con unos 30 volcanes activos y alrededor de 300 extinguidos.

No es de extrañar que esta región atraiga a viajeros deseosos de contemplar paisajes que parecen sacados de Marte.

Kamchatka también es famosa por sus géiseres, cuya energía se utiliza incluso para suministrar calefacción y electricidad a algunas localidades.

10. Múrmansk: puerta de entrada al Ártico

Pro-syanov / Getty Images

Múrmansk es la ciudad más grande del mundo situada por encima del Círculo Polar Ártico y uno de los puertos más importantes de Rusia.

Aquí se encuentra atracado permanentemente el histórico rompehielos nuclear Lenin.

Es uno de los mejores lugares para experimentar tanto la noche polar como el sol de medianoche y, durante el invierno y la primavera, contemplar la aurora boreal.

11. San Petersburgo: la capital imperial

Vista panorámica aérea de la Catedral de Kazán en la histórica pero moderna ciudad de San Petersburgo.
Alex Travel / Getty Images

Hasta 1917, San Petersburgo fue la capital del Imperio ruso.

Su legado se refleja en una extraordinaria concentración de palacios, mansiones, parques históricos, teatros y museos.

Durante el verano, la ciudad resulta especialmente atractiva gracias a las famosas noches blancas y a sus puentes levadizos, motivos por los que se la conoce como la Venecia del Norte.

12. Moscú: una metrópoli con historia

Vladislav Zólotov / Getty Images

El Kremlin medieval, los rascacielos de Moscow City, los tranquilos callejones del Arbat, los robots repartidores y uno de los metros más bellos del mundo.

Moscú es la gran metrópoli rusa por excelencia, un lugar donde la memoria histórica convive con la innovación y el impulso hacia el futuro.