Stal-2: el avión soviético de acero que desafió los límites de la aviación
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Desarrollado por el Departamento de Construcción Experimental de Aviones bajo la dirección de A. I. Putílov, este pequeño avión monomotor estaba concebido como una aeronave polivalente para líneas internas, transporte de correo, fotografía aérea e incluso usos agrícolas.
Su rasgo más innovador no era su apariencia (convencional para la época, con ala alta arriostrada, tren fijo y cabina cerrada) sino su estructura: estaba construido casi íntegramente con láminas muy finas de acero inoxidable de alta resistencia, ensambladas mediante distintos tipos de soldadura.
La idea era simplificar la producción y aumentar la durabilidad, aprovechando además la capacidad industrial emergente de la URSS en la fabricación de acero.
El primer vuelo tuvo lugar el 11 de octubre de 1931, equipado con un motor Wright Whirlwind de 300 caballos, y sus resultados fueron lo suficientemente satisfactorios como para autorizar la producción en serie, que comenzó en 1933 con motores soviéticos M-26.
Con una velocidad máxima de unos 205 km/h, un alcance de 550 km y capacidad para un piloto y cuatro pasajeros, el Stal-2 ofrecía prestaciones modestas pero adecuadas para rutas cortas.
Sin embargo, la apuesta por el acero no resultó tan ventajosa como se esperaba: la corrosión en las uniones, el deterioro de los revestimientos y la necesidad de mantenimiento frecuente limitaron su vida útil, mientras que el rápido avance tecnológico lo dejó obsoleto en pocos años.
Aun así, el Stal-2, como se puede leer en Airwar.ru cumplió su función en la aviación civil soviética y dejó un legado importante como uno de los primeros aviones de estructura soldada de acero producidos en serie, demostrando tanto las posibilidades como las limitaciones de esta innovadora aproximación a la construcción aeronáutica.