GW2RU
GW2RU

9 cosas que SORPRENDEN a los extranjeros en Rusia

Puerta a Rusia (Foto: O2O Creative/Getty Images, Vladímir Guerdo/TASS, Artur Lébedev/ Ilyá Naimushin/ Maskim Blinov/Sputnik, Кlipartz)
Preguntamos a varios expatriados y descubrimos que a muchos les impresionan las mismas cosas: la seguridad, la hospitalidad, el nivel de los servicios e incluso la sensación de libertad. ¡Y más cosas!

Además de Telegram, Puerta a Rusia difunde contenidos en su página de VKontakte. ¡Únete a nosotros!

1. Los rusos sonríen poco, pero son hospitalarios

Ilyá Naimushin / Sputnik

“Al principio me sorprendió que los rusos sonrieran tan poco (en China casi todo el mundo sonríe). Después entendí por qué. Como ellos mismos dicen: ‘Reír sin motivo es señal de tontería’”, comenta sonriendo el chino Huibin.

Es cierto que los rusos rara vez sonríen a desconocidos, pero siempre intentan ayudar en todo (especialmente en provincias). Incluso pueden invitar a un extraño a su casa y ofrecerle comida con total generosidad.

2. Ciudades verdes

Maskim Blinov / Sputnik

Otro chino, Houyu, se sorprende del gran nivel de zonas verdes en Rusia, especialmente en Moscú:

“En China normalmente las áreas verdes solo existen en parques, y en las ciudades hay pocas”.

A muchos extranjeros también les sorprende la enorme cantidad de bosques en Rusia… e incluso que algunos estén dentro de las propias ciudades.

3. Seguridad

Maskim Blinov / Sputnik

Muchos extranjeros destacan la seguridad en las calles. La serbia Božana asegura:

“Puedo pasear sola a las tres de la madrugada y sentirme completamente segura”.

El indio Saurabh, antes de llegar a Rusia, estaba convencido de que se encontraría con la mafia rusa casi al bajar del avión. Pero le sorprendió gratamente descubrir que incluso por la noche las ciudades rusas son tranquilas y silenciosas.

4. Comodidad para los peatones

Natalya Selivérstova / Sputnik

En Rusia las normas de tráfico funcionan bastante bien: hay señalización clara, aceras amplias y los coches casi siempre se detienen en los pasos de peatones para dejar pasar a la gente.

Esto sorprende tanto a ciudadanos de Asia y Oriente Medio como a muchos europeos.

5. Limpieza

Grigory Sysóyev / Sputnik

Según la francesa Sophie, tanto en el centro de las ciudades como en los barrios periféricos, en Rusia todo está muy limpio.

“¡Las aceras están más limpias que en París!”

6. Tiendas y restaurantes abiertos las 24 horas

Mijaíl Voskresensky / Sputnik

A la francesa le sorprendieron especialmente las floristerías abiertas toda la noche.

“Me explicaron que existen para que los maridos que han bebido demasiado con sus amigos puedan comprar flores antes de volver a casa”.

Muchos extranjeros también se sorprenden de que en Rusia se pueda desayunar a las 16:00 o cenar a las 02:00. Los franceses incluso advierten a los rusos que viajan a Francia que calculen bien el tiempo, porque allí los restaurantes abren en horarios muy estrictos.

7. Digitalización y servicios

Vladímir Astapkovich / Sputnik

Los modernos sistemas bancarios y los servicios de entrega funcionan más rápido y de forma más eficiente que en muchos otros países, algo que fascina especialmente a los franceses.

A los serbios también les impresiona la digitalización: es posible pedir cita médica online y obtener documentos oficiales sin salir de casa.

8. Mucho calor en invierno y fresco en verano

Artur Lébedev / Sputnik

¿Parece una contradicción?

Muchos extranjeros se sorprenden al descubrir que Rusia no es tan fría como imaginaban. Además, no todas las regiones tienen el mismo clima: en el sur se puede huir perfectamente del frío intenso.

Por otro lado, en invierno los apartamentos están tan bien calefactados que los rusos… ¡abren las ventanas!

Y en verano hay aire acondicionado prácticamente en todas partes, incluso en tranvías y estaciones de metro.

9. Sensación de libertad

Ilyá Naimushin / Sputnik

El francés Erwann está impresionado por un tipo de libertad que en Europa occidental casi no existe: la que ofrecen los inmensos espacios deshabitados.

“En Rusia es fácil darse cuenta de lo pequeño que es el ser humano frente a la naturaleza. Recuerdo a una mujer de Kalmukia, tierra de estepas infinitas y desiertos, que una vez visitó Biarritz y dijo: ‘Es muy bonito, pero ¿dónde está la naturaleza, dónde están los animales salvajes?’. Creo que eso refleja perfectamente todo el contraste”.