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Los 7 gatos más famosos de la URSS

Andréi Kobylko / Sputnik
Han sido adorados durante generaciones y, en la Unión Soviética, se convirtieron en protagonistas de la literatura, la animación y hasta en auténticas leyendas urbanas de San Petersburgo.

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1. Behemot, el gato diabólico

Ruslán Krivobok / Sputnik

El caprichoso gato parlante del séquito de Voland es uno de los personajes más memorables de la novela El maestro y Margarita, de Mijaíl Bulgákov. A él pertenecen frases tan célebres como: “¿Cómo iba yo a servirle vodka a una dama? ¡Eso era alcohol puro!”.

Los admiradores de esta obra de culto siguen debatiendo cuál ha sido la mejor adaptación cinematográfica de Behemot (spoiler: muchos creen que todavía no existe la definitiva).

2. Los gatos del Hermitage

Andréi Kobylko / Sputnik

Los gatos son habitantes oficiales del Museo del Hermitage desde el siglo XVIII. Su misión era combatir a las ratas para proteger las valiosas obras de arte.

Los actuales “gatos guardianes” descienden de los felinos que fueron llevados a Leningrado en 1943, tras el levantamiento del sitio de la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces se consideran un símbolo del museo e incluso forman parte de su plantilla.

3. Matroskin, el gato más ahorrador

Vladímir Popov/Soyuzmiltfilm, 1978

Uno de los protagonistas de la saga Prostokváshino, de Eduard Uspenski, es este gato parlante que siempre intenta enseñar al pequeño tío Fiódor cómo afrontar la vida.

Su versión animada, con la inolvidable voz del actor Oleg Tabakov, lo convirtió en uno de los personajes más queridos de toda la Unión Soviética.

4. Leopoldo, el gato más bondadoso

Sputnik

La serie de dibujos Las aventuras del gato Leopoldo es el reverso de Tom y Jerry. Aquí son dos traviesos ratones quienes no dejan de gastar bromas al amable y paciente Leopoldo.

A pesar de todo, él siempre intenta reconciliarse con ellos y perdonar sus travesuras. Su lema, “¡Chicos, vivamos en paz!”, era conocido por todos los niños soviéticos.

5. El entrañable gatito llamado ‘Guau’

Evgueni Biyatov / Sputnik

Un día un cachorro ladró “¡guau, guau!” y un pequeño gatito creyó que ese era su nombre: Guau.

Desde entonces ambos se hicieron inseparables y vivieron innumerables aventuras. Aún hoy, este dibujo animado infantil sigue despertando una sonrisa entre quienes crecieron con él.

6. La altiva Matilda

Borís Stepántsev/Soyuzmultfilm, 1968

En la URSS, el personaje de Karlsson, creado por Astrid Lindgren, alcanzó una enorme popularidad gracias a la adaptación de Soyuzmultfilm y al doblaje del actor Vasili Livánov.

En la segunda parte, Karlsson ha vuelto, aparece Matilda, la severa gata de la estricta institutriz Freken Bok. Sin embargo, ni ella ni su dueña consiguen resistirse al encanto del hombre con hélice.

7. Vasili, el gato gordo y de lengua afilada

Valentín Karaváiev, Alexánder Davídov/Soyuzmultfilm, 1984

El engreído y enormemente obeso gato Vasili es uno de los personajes de la serie de animación El regreso del loro pródigo.

Se burla constantemente del loro Kesha, que presume de sus supuestos viajes por lugares exóticos. A Vasili solo le interesan dos cosas: comer y dormir.

Su frase más famosa pasó a formar parte del lenguaje popular: “¡¿Tahití?! ¡¿Tahití?! ¡Aquí también nos dan muy bien de comer!”.