¿Qué ver y hacer en la histórica ciudad de Bórovsk?
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Cuesta imaginar que esta pequeña y encantadora localidad de la región de Kaluga fuera en otros tiempos un importante enclave defensivo y uno de los centros religiosos del país. Los arqueólogos han encontrado aquí objetos del siglo XI, aunque la primera mención escrita de la ciudad data del siglo XIV. El nombre "Bórovsk" probablemente procede de la palabra rusa "bor", que hace referencia a un bosque de coníferas, ya que la ciudad está rodeada de bosques por todas partes.
Hoy todavía es posible pasear entre estos hermosos paisajes naturales. Pero también descubrir obras de arte urbano contemporáneo, disfrutar de la gastronomía tradicional rusa y comprar recuerdos. Estas son algunas de las cosas que no deberías perderte.
Visitar el monasterio de Pafnuti de Bórovsk
El monasterio de Bórovsk es el monumento más conocido de la ciudad. Fue fundado en 1444 por Pafnuti de Bórovsk, quien pasó más de 60 años como monje y fue canonizado en el siglo XVI. Durante la mitad de ese tiempo ejerció como abad del monasterio de la Intercesión de Bórovsk, antes de fundar su propio monasterio, que hoy lleva su nombre.
El conjunto monástico se encuentra a las afueras de la ciudad, sobre una elevación y rodeado de imponentes murallas. Durante muchos años prosperó y llegó a ser considerado uno de los monasterios más ricos del país. Allí realizó algunas de sus primeras pinturas murales el célebre artista Dionisio.
Tomar un té con vistas panorámicas
No muy lejos del monasterio, en la elevada orilla del río Protvá, se encuentra una iglesia de madera construida en 1621.
Junto a esta joya de la arquitectura tradicional rusa hay un mirador desde el que se disfruta de unas vistas extraordinarias de la ciudad. También encontrarás una casa de té donde podrás degustar empanadillas elaboradas según las recetas del monasterio y otras delicias de la gastronomía rusa.
Conocer el lugar donde murió la célebre boyarda Morózova
Seguramente muchos conocen el famoso cuadro La boyarda Morózova, de Vasili Súrikov, que se conserva en la Galería Tretiakov.
Por su adhesión a la antigua fe, Morózova fue desterrada precisamente a Bórovsk, donde murió después de ser condenada a morir de hambre en una prisión subterránea por orden del zar.
Hoy se levanta una capilla en el lugar donde se cree que falleció. También sirve como punto de referencia para encontrar el antiguo asentamiento fortificado de Bórovsk, donde se encontraba el kremlin de la ciudad.
La fortaleza de madera fue construida para defender la localidad de las incursiones de la Horda, aunque actualmente no queda nada de ella.
Sumergirse en la atmósfera de la Rusia de los comerciantes
El museo "Salón de los Comerciantes" permite conocer la historia de las célebres familias mercantiles que vivieron en Bórovsk. Sus salas recrean un interior típico del siglo XIX, con muebles y elementos decorativos originales de aquella época.
Durante la visita guiada podrás descubrir cómo vivían los viejos creyentes de Bórovsk, conocer las dos ocasiones en las que Napoleón pasó por la ciudad (durante su avance hacia Moscú y durante su retirada) y aprender cómo se fabricaban antiguamente los libros y los ladrillos.
Visitar una auténtica prisión fortificada
A Bórovsk no solo fueron desterrados los viejos creyentes, sino también numerosos delincuentes. Por eso, en el siglo XIX se construyó una prisión con aspecto de castillo.
Actualmente, el edificio alberga un museo dedicado a las condiciones de vida de los presos en Rusia, las prácticas de tortura y la historia de los sistemas penitenciarios en diferentes países del mundo.
Pasear por la ciudad
En Bórovsk puedes organizar una especie de búsqueda del tesoro siguiendo las numerosas obras de arte urbano que decoran sus calles.
Los grafitis de Vladímir Ovchínnikov se han convertido en una de las señas de identidad de la localidad. Aquí conocen al artista como el "Banksy local".
Te damos una pista para encontrarlos: presta especial atención a la calle Kommunistícheskaya y a la plaza Lenin.
En esta última no te pierdas la "Casita de la Felicidad", una encantadora tienda de recuerdos de la que seguramente no saldrás con las manos vacías.
Cómo llegar
- En coche o vehículo compartido: aproximadamente una hora y media por la carretera de Kiev.
- En tren de cercanías: desde la estación Kievski de Moscú hasta Balabánovo y, desde allí, en los autobuses 101 o 221. El trayecto completo dura unas cuatro horas.