Esta es la guía definitiva para viajar por el Anillo de Oro de Rusia
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La famosa ruta turística del Anillo de Oro fue trazada por primera vez en el mapa por el periodista Yuri Bichkov en 1967. Fue él quien concibió la idea de viajar desde Moscú hasta Yaroslavl y Kostromá, continuar después hacia Vladímir y Súzdal y regresar a la capital pasando por Rostov Veliki y Pereslavl-Zaleski.
Todos estos puntos del mapa resplandecen literalmente con las cúpulas doradas de antiguas iglesias. Bychkov realizó personalmente el recorrido y escribió sobre él en una serie de ensayos publicados en el periódico Cultura Soviética. Fue entonces cuando acuñó el término “Anillo de Oro”, que desde entonces se ha convertido en toda una marca.
Sigamos sus pasos y emprendamos este fascinante viaje por las ciudades más atractivas del Anillo, que conservan algunos de los secretos más antiguos y profundos de los siglos de historia de Rusia: desde las luchas entre príncipes, la invasión de la Horda de Oro, la intervención polaca y el Período Tumultuoso hasta la campaña soviética contra la religión.
De Moscú
- 70 km
Sérguiev Posad
Tiempo recomendado: un día
El principal atractivo de esta ciudad de la región de Moscú es la Laura de la Trinidad y San Sergio, un enorme monasterio de extraordinaria belleza. Fue fundado por uno de los santos rusos más importantes, Sergio de Rádonezh. Algunas de sus iglesias se remontan al siglo XIV. Es imprescindible visitar la catedral de la Trinidad, cuyos muros fueron pintados por el legendario iconógrafo medieval Andréi Rubliov.
- 70 km
Pereslavl-Zaleski
Tiempo recomendado: medio día
Concebida originalmente como capital de la antigua Rus, la propia ciudad constituye una atracción turística, en buena medida gracias a su arquitectura de madera. Cuenta con más de veinte museos, iglesias y monasterios, así que ni siquiera intentes verlo todo de una vez.
Elige según tus preferencias: acogedores museos repletos de utensilios tradicionales rusos, antiguas iglesias ortodoxas o el lugar donde Pedro el Grande realizó sus primeros ejercicios navales con una flotilla y donde todavía se conserva una embarcación construida por él mismo. ¿O quizá prefieras dar un paseo en una dresina?
- 60 km
Rostov Veliki
Tiempo recomendado: unas horas
A orillas del majestuoso lago Nero se alza un enorme kremlin del siglo XVII que fue en su día residencia del metropolitano de la ciudad. Allí se encuentra también la gran y hermosa catedral de la Dormición, en cuyo interior se conserva un espléndido iconostasio barroco del siglo XVIII.
También podrás visitar antiguas cámaras repletas de objetos religiosos e iconos y un jardín «celestial», inspirado en uno de Jerusalén, donde no puedes dejar de probar el sbiten local, una bebida tradicional a base de miel.
- 90 km
Úglich
Tiempo recomendado: unas horas
Un poco apartado del recorrido propiamente dicho del Anillo de Oro, en un recodo del río Volga, se encuentra esta acogedora localidad, famosa por ser el lugar donde murió el último heredero de Iván el Terrible, el zarévich Dmitri, de ocho años.
En el kremlin local, donde se concentran los principales lugares de interés de la ciudad, podrás conocer este episodio y otros momentos fundamentales de la historia rusa. No olvides pasear por el malecón del Volga y contemplar los cruceros fluviales y la imponente central hidroeléctrica.
- 90 km
Yaroslavl
Tiempo recomendado: un día
Es la “capital” del Anillo de Oro y la mayor de todas sus ciudades. Fue fundada por el príncipe Yaroslav el Sabio en un pintoresco promontorio situado en la confluencia de los ríos Kótorosl y Volga. De hecho, fue la primera ciudad de la antigua Rus construida a orillas del Volga.
Sus impresionantes iglesias y monasterios, museos de antigüedades, parques y teatros te mantendrán ocupado durante toda la jornada. Pero comienza el día visitando el antiguo monasterio de la Transfiguración del Salvador, actualmente integrado en el Museo-Reserva de Yaroslavl.
- 85 km
Kostromá
Tiempo recomendado: un día
Esta ciudad es famosa por su histórica producción de lino y también por ser el lugar relacionado con la llegada al trono del primer zar de la dinastía Románov.
No dejes de visitar el monasterio Ipátiev, contemplar la torre de vigilancia contra incendios de la plaza Susáninskaya, pasear por las Galerías Comerciales (uno de los mayores conjuntos de este tipo de Rusia) y, por supuesto, admirar el poderoso Volga.
- 100 km
Ivánovo y Plios
Tiempo recomendado: un día
Desde Kostromá hay un corto trayecto hasta Plios, donde merece la pena subir a la colina desde la que el pintor Isaak Levitán creó algunos de sus famosos paisajes. También podrás volver a contemplar el Volga y comprar una obra de algún artista local o un recuerdo decorado al estilo de Pálech.
Reserva además unas horas para descubrir Ivánovo, una ciudad industrial bastante joven en comparación con las demás localidades del Anillo de Oro. Aquí podrás sentir plenamente el espíritu del constructivismo soviético.
- 80 km
Súzdal
Tiempo recomendado: un día
Es la ciudad más hermosa del Anillo de Oro y, por ello, también la más turística. Pese a ello, el espíritu de la antigua Rusia sigue estando presente por todas partes.
No pierdas la oportunidad de participar en alguna fiesta popular o de descubrir de primera mano la cocina rusa en uno de sus numerosos restaurantes. No dejes de visitar el Kremlin de Súzdal, sus numerosas iglesias y monasterios y el Museo de Arquitectura de Madera. Te recomendamos reservar alojamiento con antelación para pasar allí la noche.
- 35 km
Vladímir
Tiempo recomendado: un día
Al acercarte a Vladímir desde Súzdal, es recomendable hacer una parada en Bogoliúbovo, donde se encuentra una de las iglesias más hermosas de toda Rusia: la iglesia de la Intercesión del Nerl, que se alza en medio de una pradera. También merece una visita el convento de Bogoliúbovo.
Vladímir fue en su día la capital de la Rus nororiental y del rico y poderoso principado de Vladímir-Súzdal. La ciudad conserva varios monumentos del siglo XII: la pequeña catedral de San Demetrio, famosa por sus bajorrelieves tallados con figuras de animales, santos y personajes fantásticos; la impresionante catedral de la Dormición; y la Puerta Dorada, que constituía la entrada ceremonial a la ciudad y es el principal vestigio de su antigua muralla fortificada.