¿Es cierto que los checos y los eslovacos desencadenaron la Guerra Civil rusa?

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¡La intervención de los checos en la Revolución rusa... resultó... verdaderamente fatal¡. Así valoraba el diplomático e historiador soviético Iván Maiski el levantamiento armado del Cuerpo Checoslovaco contra los bolcheviques en la primavera de 1918. El cuerpo había sido formado durante la Primera Guerra Mundial con prisioneros checos y eslovacos que querían combatir contra los Habsburgo.

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Sin embargo, tras llegar al poder, los bolcheviques emprendieron el camino hacia la salida de Rusia de la guerra y el cuerpo quedó sin una misión clara. En enero de 1918, Moscú acordó con la Entente que pasaría a estar bajo mando francés y viajaría, a través del Lejano Oriente, hasta el Frente Occidental. En abril comenzaron a avanzar hacia la costa del Pacífico los trenes que transportaban a los legionarios, pues los propios miembros del cuerpo llamaban “Legión” a su formación militar.

Dominio público Tren blindado checoslovaco "Orlik" en Ufá, 1918.
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Pronto surgieron los problemas. Londres y París acababan de iniciar su intervención en Rusia y decidieron utilizar al cuerpo como “vanguardia de las fuerzas aliadas” allí mismo, en lugar de enviarlo a Francia. Los primeros soldados que llegaron a Vladivostok descubrieron que nadie había preparado barcos para transportarlos. Alemania, por su parte, intentaba impedir que el cuerpo llegara al Frente Occidental y ejercía presión diplomática sobre Moscú. Las tropas checoslovacas quedaron atrapadas en sus trenes a lo largo del ferrocarril Transiberiano, irritadas por las exigencias de las autoridades soviéticas de que entregaran sus armas y convencidas de que los bolcheviques acabarían entregándolas a los alemanes.

En mayo, toda aquella tensión acabó estallando. Los legionarios se sublevaron y comenzaron a ocupar, una tras otra, ciudades de la región del Volga, los Urales y Siberia. Allí se activaron inmediatamente las fuerzas antisoviéticas y el poder bolchevique en la parte oriental del país comenzó a derrumbarse como un castillo de naipes. Por todas partes aparecieron gobiernos alternativos, como el Comité de Miembros de la Asamblea Constituyente de Toda Rusia. Estalló una Guerra Civil a gran escala, en la que checos y eslovacos participaron prácticamente hasta el final.

Maiski consideraba que, sin el levantamiento armado de los legionarios, aquella guerra podría haberse evitado y que todo se habría limitado a “pequeños levantamientos locales”, que el poder soviético habría podido sofocar sin grandes dificultades.

“Resulta difícil encontrar palabras suficientemente duras para describir el oscuro y traicionero papel que desempeñaron”, señaló el diplomático.