Así se convirtió el metro de Moscú en una auténtica ciudad subterránea en 1941 (Fotos)

Museo de Moscú/russiainphoto.ru
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Durante la Segunda Guerra Mundial, allí funcionaban tiendas, peluquerías, bibliotecas, cines y salas de conciertos; se celebraban reuniones políticas y nacían niños.

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El metro de Moscú cumplía varias funciones importantes. En primer lugar, era un refugio antiaéreo fiable. Durante los bombardeos nocturnos de la aviación alemana, cientos de miles de habitantes de la capital se refugiaban allí.

Foto de archivo
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En las estaciones se instalaron literas, aseos, fuentes de agua potable, sistemas de energía de reserva y suministro de agua. A las madres con bebés, a los discapacitados y a los ancianos se les acomodaba directamente en vagones situados junto a los andenes. Quienes podían llevaban ropa de cama y pasaban la noche en los túneles.

Servicio de Prensa del Metro de Moscú
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Durante el día, el metro funcionaba con normalidad. Si aparecían aviones de la Luftwaffe sobre la ciudad, los trenes se detenían y la gente se apresuraba a refugiarse bajo tierra.

Arkadi Shaijet/MAMM/MDF/russiainphoto.ru
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La mañana del 16 de octubre, el metro no abrió sus puertas a los pasajeros por única vez en su historia. Tras una dura derrota del Ejército Rojo en las afueras de la capital, las autoridades decidieron evacuar las principales empresas y destruir el metro. Afortunadamente, ese mismo día se abandonó la idea.

Sputnik
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El metro de Moscú se transformó en una auténtica ciudad subterránea. Allí funcionaban tiendas, peluquerías, bibliotecas, cines y salas de conciertos. Los adultos fabricaban y reparaban armamento en talleres subterráneos, y los niños estudiaban. El metro también la función de sala de maternidad: durante la guerra nacieron allí más de doscientos bebés.

MAMM/MDF/russiainphoto.ru
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El 27 de junio de 1941, la estación “Kírovskaya” (hoy “Chístie Prudí”) fue cerrada al público. Allí se instaló un centro subterráneo de mando estratégico de las Fuerzas Armadas, con despachos para Stalin y el jefe del Estado Mayor Borís Sháposhnikov. Durante los bombardeos, allí descendían los empleados del Comisariado del Pueblo de Defensa, ubicado en un edificio cercano.

mos.ru
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El metro se convirtió en uno de los centros de la vida política de Moscú. El 6 de noviembre de 1941, en “Maiakóvskaia”, se celebró una sesión solemne dedicada al aniversario de la revolución. “La estación fue rápidamente transformada en sala de reuniones… En los vagones se instalaron guardarropas y bufés, lo que hizo que la fría sala de piedra pareciera más acogedora”, recordaba el mariscal de comunicaciones Iván Peresípkin.

En la reunión estuvieron presentes miembros del gobierno, generales, oficiales del frente y trabajadores de las fábricas de la capital. Stalin pronunció un discurso que fue transmitido a todo el país. Al final, actuó el Conjunto de Canto y Danza del Ejército Rojo.

Museo de Moscú/russiainphoto.ru
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Los bombardeos masivos contra la capital continuaron hasta el verano de 1942, y el último bombardero alemán llegó a la ciudad en junio de 1943. Entonces los habitantes dejaron de refugiarse bajo tierra, aunque el metro de Moscú mantuvo su condición de refugio antiaéreo hasta el final de la guerra.

Foto de archivo
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