¿Qué ocurría en Rusia cuando comenzó la Reforma en Alemania?

Dominio público
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El 31 de octubre de 1517, el sacerdote y teólogo Martín Lutero clavó en las puertas de la iglesia de Wittenberg sus ‘Noventa y cinco tesis’. En ellas criticaba algunos aspectos de la doctrina católica, la práctica de las indulgencias y los abusos del clero.

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Con su manifiesto, Lutero pretendía únicamente iniciar un debate académico, pero en lugar de ello puso en marcha un proceso de gran envergadura: la Reforma. El cristianismo occidental se dividió, surgió toda una serie de iglesias protestantes, Europa quedó fragmentada según líneas religiosas y comenzaron cruentas guerras entre los partidarios de la Santa Sede y sus adversarios.

En ese mismo periodo, el Estado ruso libraba una guerra contra el Gran Ducado de Lituania y el Reino de Polonia. La llamada Guerra de los Diez Años (1512–1522) concluyó con la incorporación de Smolensk a Moscú.

En la primavera de 1517 llegó a la corte del gran príncipe Vasili III de Moscú, un enviado del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Maximiliano I: el barón Sigismund von Herberstein. Su misión era convencer al gobernante ruso de firmar la paz con los lituanos y formar un frente común contra los turcos. Sin embargo, la misión diplomática fracasó.

Herberstein dejó una detallada descripción del Estado ruso, desde su organización política hasta la vida cotidiana de sus habitantes. Sus Notas sobre Moscovia gozaron de enorme popularidad en Europa occidental en el siglo XVI y se convirtieron en una valiosa fuente de conocimiento sobre la historia rusa de aquella época.

En agosto, las fronteras del Estado ruso fueron invadidas por el ejército del comandante crimeo Tokuzak-murza. La campaña fue financiada en gran parte por los lituanos. Los rusos lograron prepararse para la invasión y en septiembre derrotaron por completo a los tártaros en el río Glutnia, cerca de Tula. A Crimea regresó “a pie, desnudo y descalzo” solo uno de cada cuatro combatientes.