5 datos sobre el arquitecto ruso Fiódor Shéjtel
Además de Telegram, Puerta a Rusia difunde contenidos en su página de VKontakte. ¡Únete a nosotros!
1. No tenía formación académica formal
En 1875, a los 16 años, este joven, hijo de una familia de comerciantes de Sarátov, se mudó a Moscú. Allí conoció al ya famoso arquitecto Alexánder Kaminski y comenzó a trabajar en su taller. Su trabajo en el taller de Kaminski terminó siendo su verdadera formación: solo estudió tres años en la Escuela de Pintura, Escultura y Arquitectura de Moscú antes de ser expulsado por absentismo.
La falta de un diploma le impidió obtener una licencia para trabajar de forma independiente en Moscú. Sin embargo, esto no le preocupó demasiado: sus principales encargos se encontraban fuera de la ciudad. En 1894, tras recibir el encargo de construir una mansión para el empresario y filántropo Savva Morózov, finalmente obtuvo la documentación necesaria.
2. Participó en la preparación de las celebraciones de la coronación
Shéjtel no solo fue arquitecto, sino también artista teatral y escenógrafo. Para las celebraciones de la coronación del emperador Alejandro III y su esposa, María Fiódorovna, en 1883, creó los decorados y los personajes de la procesión teatral.
Sus dibujos eran tan impresionantes que el álbum que los reunía tuvo que reimprimirse varias veces.
3. Diseñaba los interiores de las casas con gran detalle
Shéjtel tenía una visión muy particular de la arquitectura. No se limitaba a diseñar paredes y techos: primero estudiaba cómo se utilizarían las futuras habitaciones, planificaba el espacio y solo después comenzaba a trabajar en las fachadas.
También creía que el interior debía estar en armonía con la arquitectura del edificio. Por ejemplo, para la Mansión Morózov creó más de 600 dibujos. El mobiliario, la decoración y las escaleras formaban parte de un único conjunto de estilo neogótico.
4. Construyó casas para algunos de los industriales y filántropos más famosos de su época
Entre los clientes de Shéjtel se encontraban algunos de los empresarios más prominentes de la Rusia de finales del siglo XIX y principios del XX.
Construyó casas y dachas para miembros de la extensa familia Morózov. Para los magnates del ferrocarril von Derviz renovó por completo varias fincas en la provincia de Riazán. También diseñó una mansión de estilo gótico en Moscú para el magnate de la porcelana Matvéi Kuznetsov.
Para el empresario y filántropo Stepán Riabushinski creó una casa de estilo modernista, famosa por su magnífica escalera principal, que recuerda a una ola. Al entrar en la mansión, los invitados emprendían un viaje simbólico desde el mundo submarino hacia los reinos terrenal y celestial.
5. Siguió diseñando proyectos después de la Revolución
Después de 1917, los encargos privados disminuyeron, pero Shéjtel continuó trabajando. Participó en proyectos relacionados con Dniéprostrói y desarrolló un ambicioso plan para irrigar la Estepa del Hambre, en Turkestán. El proyecto incluía presas y edificios residenciales y administrativos.
En 1923, los visitantes de la Exposición Agrícola y Artesanal-Industrial de toda Rusia, celebrada en el Jardín Neskuchni de Moscú, pudieron admirar dos obras maestras de la arquitectura rusa al mismo tiempo.
El elegante Pabellón de Turkestán, inspirado en la madrasa Sher-Dor de Samarcanda, fue diseñado por el célebre Fiódor Shéjtel. El Pabellón Majorka, situado justo al lado, fue obra del constructivista Konstantín Mélnikov.
Puedes conocer más sobre la obra del arquitecto en la exposición 'Fiódor Shéjtel: Sueños del art nouveau ruso', que estará abierta hasta el 4 de octubre de 2026 en el Museo de Arquitectura de Moscú.