Los 7 mejores museos de arte de Rusia fuera de Moscú y San Petersburgo
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1. Museo Estatal de Arte de Nizhni Nóvgorod
Fundado a finales del siglo XIX, es uno de los museos públicos más antiguos de Rusia. Su sede principal ocupa la antigua Casa del Gobernador Militar, situada dentro del Kremlin de Nizhni Nóvgorod.
La colección reúne obras maestras del arte ruso de los siglos XVIII al XX, incluidas pinturas de Nicholas Roerich, Boris Kustódiev, Mijaíl Nésterov e Iliá Repin. Algunas llegaron al museo gracias a las donaciones del célebre escritor Maxim Gorki, nacido en la ciudad.
Además de arte de vanguardia y una valiosa colección de iconos antiguos, el museo conserva una obra excepcional: El llamamiento de Minin a los habitantes de Nizhni Nóvgorod, de Konstantín Makovski. Con una superficie de más de 41 m², es una de las pinturas más monumentales del arte ruso y cuenta con una sala propia en el edificio del malecón Verjne-Vólzhskaia.
2. Museo de Historia y Arte de Sérpujov
Ubicado a tan solo 99 kilómetros al sur de Moscú, este museo es la principal atracción cultural de Sérpujov. Se encuentra en la elegante mansión de Anna Maráieva, esposa de un comerciante local que inició la colección.
Entre sus fondos destacan obras de los Peredvízhniki ("Itinerantes"), paisajes de Iván Shishkin, pinturas de Natalia Goncharova y Robert Falk, así como una notable selección de maestros flamencos e italianos.
La joya de la colección es Bajo la corona, de Konstantín Makovski, una espectacular escena de boda en la Rusia medieval.
3. Museo Regional de Arte de Tula
La colección del museo se formó tras la Revolución de 1917 a partir de obras procedentes de propiedades nobiliarias nacionalizadas.
Actualmente alberga pinturas de Iván Aivazovski, Iliá Repin e Isaak Levitán, además de una destacada colección de arte europeo occidental con obras de artistas italianos, holandeses y franceses.
También sobresalen piezas de figuras clave de la vanguardia rusa, como Kazimir Malévich y Vasili Kandinski. Entre las obras imprescindibles figuran La belleza, de Borís Kustódiev, y el monumental lienzo circular Febo radiante, de Valentín Serov.
4. Galería Regional de Arte de Tver
La galería ocupa el magnífico Palacio Imperial de Tver, construido para Catalina la Grande con el fin de hacer más cómodos sus viajes entre San Petersburgo y Moscú.
La familia imperial desempeñó un papel fundamental en la creación del museo, por lo que la colección incluye retratos de varios emperadores rusos.
Junto a obras maestras de artistas como Vasili Súrikov, Isaak Levitán e Iliá Repin, la galería alberga una interesante colección de arte oficial soviético. Entre sus autores destacan Alexánder Deineka, Ígor Grabar y Arkadi Plástov, cuya célebre pintura Primera nevada figura entre las piezas más apreciadas del museo.
5. Galería Estatal de Arte de Perm
Tras la Revolución de 1917, un grupo de entusiastas locales reunió una de las colecciones artísticas más importantes de los Urales.
Hasta 2023, la galería estuvo ubicada en la Catedral de la Transfiguración. Después de que el edificio fuera devuelto a la Iglesia Ortodoxa Rusa, se construyó una nueva sede diseñada específicamente para el museo, inaugurada en marzo de 2026.
Además de pinturas de destacados artistas rusos como Vasili Vereshchaguin, Vasili Súrikov y Arjip Kuindzhi, la galería posee importantes colecciones de artes decorativas asiáticas, cerámica antigua y una extraordinaria colección de esculturas religiosas de madera, única en Rusia.
6. Museo Estatal de Arte de Novosibirsk
Considerado el principal museo de arte de Siberia, permite recorrer toda la historia de la pintura rusa, desde los iconos medievales hasta los artistas de vanguardia del siglo XX.
El museo fue creado por iniciativa del gobierno soviético y se instaló en el antiguo edificio del Comité Revolucionario Siberiano.
Muchas de sus obras proceden de importantes museos nacionales, entre ellos la Galería Tretiakov y el Museo Ruso, que contribuyeron a la formación de la colección.
Una de las secciones más destacadas está dedicada a Nicholas Roerich y a sus célebres paisajes del Himalaya.
7. Museo Regional de Arte de Samara
Los orígenes de esta colección se remontan a 1897, cuando el comerciante local Konstantín Golovkin comenzó a reunir obras de arte.
El museo ocupa el antiguo edificio del Banco Comercial Volga-Kama, un elegante inmueble cuyos interiores destacan por los estucos, la gran escalinata de mármol, las columnas y las singulares vidrieras de estilo art nouveau.
Además de obras de maestros del siglo XIX como Iván Aivazovski, Alekséi Savrásov y Konstantín Makovski, el museo conserva una importante colección de iconos rusos antiguos.
Su mayor tesoro, sin embargo, es la extraordinaria colección de arte de vanguardia ruso de las décadas de 1910 y 1920, con obras de Aristarj Lentúlov, Piotr Konchalovski, David Burliuk, Mijaíl Lariónov, Olga Rózanova y Kazimir Malévich, entre otros.