10 obras maestras de la ‘Sala del Diamante’ del Hermitage (Fotos)

Hermitage
Hermitage
Muchos objetos de la colección de diamantes de Catalina II pueden verse en la “Sala del Diamante” del Museo Estatal del Hermitage. Hemos seleccionado para vosotros los más impresionantes.

Además de Telegram, Puerta a Rusia difunde contenidos en su página de VKontakte. ¡Únete a nosotros!

Cuando Catalina II llegó al trono de Rusia, ordenó crear una “cámara de diamantes” en el Palacio de Invierno. Al principio, la sala se utilizaba para guardar retratos de Su Majestad, anillos, tabaqueras enjoyadas, relojes y cadenas, empuñaduras de oro de armas blancas, vajillas y muchos otros objetos valiosos. Más tarde, la galería de tesoros imperiales fue trasladada al Nuevo Hermitage y abierta al público. A mediados del siglo XIX, se había convertido en la mayor colección de joyería artística de acceso público en Rusia.

A continuación se presentan las diez obras maestras más memorables de la “Sala del Diamante”.

Visita virtual

1. Relicario en forma de figura del primer diácono cristiano San Esteban (finales del siglo XII, Francia)

Hermitage
Hermitage

Los relicarios albergaban las reliquias de los santos cristianos. Este relicario de plata dorada, decorado con piedras preciosas y filigrana, representa a San, el primer diácono de la Iglesia, lapidado por su adhesión a la nueva religión. Las reliquias se guardaban en un libro que sostiene entre sus manos.

2. Cruz Procesional de San Trudpert — Cruz de Friburgo (Estrasburgo, último cuarto del siglo XIII)

Hermitage
Hermitage

La cruz procesional se llevaba al inicio de la procesión litúrgica, de ahí su nombre. Fue creada a finales del siglo XIII para conservar partículas de la Cruz Vivificante, en la que fue crucificado Jesucristo. Dichas partículas fueron traídas de Palestina por los cruzados. La cruz está decorada con figuras escultóricas del Salvador, la Virgen y el apóstol Juan. La figura de Cristo es la única de las tres realizada íntegramente en oro. La pieza está engastada con piedras preciosas y semipreciosas y presenta técnicas de talla, repujado, grabado, filigrana, niello y esmalte cloisonné.

3. Cofre de Eduvigis Jagellón (Núremberg, 1533)

Hermitage
Hermitage

Este cofre de plata dorada, decorado con perlas, camafeos y piedras preciosas, llegó a Rusia como parte de la dote de la princesa alemana Sofía Carlota de Brunswick-Wolfenbüttel, nuera de Pedro el Grande, esposa de su hijo Alexéi y madre del emperador Pedro II. Era descendiente en séptima generación de la princesa polaca Eduvigis Jagellón. Las patas del cofre están realizadas en forma de grifos que sostienen escudos con los blasones del esposo de Eduvigis, el elector de Brandeburgo, y de su padre, el rey de Polonia.

4. Colgante de carabela con esmeraldas colombianas de 190 quilates (España, década de 1580)

Hermitage
Hermitage

La curiosa forma de este colgante se inspira en los Grandes Descubrimientos Geográficos de la época. El casco de la carabela está basado en una esmeralda colombiana de 125 quilates. El peso total de estas piedras en la pieza es de 190 quilates: otras cinco están engastadas en forma de cruz, de la que pende el barco. La altura de la pieza es de solo 9,3 centímetros.

5. Juego de tocador de oro de Anna Ioánovna (Augusta, 1736–1740)

Hermitage
Hermitage

El juego de tocador de la emperatriz Anna Ioánovna consta de 46 piezas. Entre ellas hay un gran espejo, numerosos cofres y cajas, un lavabo de mano, bandejas, cepillos, frascos y candelabros. También incluye sopera, tazas, teteras, cafeteras, azucareros y otros utensilios, ya que arreglarse llevaba varias horas. Todos los objetos —45 kilos de oro— destacan por la excelente calidad de ejecución y la variedad de técnicas de joyería. Posteriormente, el juego se utilizó durante el arreglo de las novias de la casa imperial.

6. Neceser en forma de huevo con reloj (París, 1757–1758)

Hermitage
Hermitage

Los neceseres eran estuches especiales para guardar artículos de tocador, frascos de perfume, utensilios de costura y otros objetos. Fueron populares en Rusia en el siglo XVIII: los modelos pequeños formaban parte del tocador femenino.

Hermitage
Hermitage

La emperatriz Isabel Petrovna recibió este estuche cosmético incrustado de diamantes del embajador francés con motivo de la Pascua, de ahí que la pieza tenga forma de huevo. Está decorada con el águila bicéfala rusa en la parte inferior y el monograma de Isabel en la parte superior. La altura de la joya es de solo 8,3 centímetros.

7. Ramos de piedras preciosas y ornamentales (Rusia, década de 1740)

Hermitage
Hermitage

Tres ramos de diamantes, zafiros, rubíes, topacios, amatistas y esmeraldas fueron realizados para Isabel Petrovna por Jeremiah Pozier, joyero de la corte activo a mediados del siglo XVIII. La emperatriz utilizaba estas composiciones florales para adornar su peinado o su vestimenta: se sujetaban al cinturón o al hombro.

Para las necesidades de la corte, Pozier fabricó tabaqueras, anillos, condecoraciones y joyas. Para la coronación de Catalina II creó la Gran Corona Imperial, que fue utilizada en las ceremonias por todos los zares rusos.

8. Insignia y estrella de la Orden de San Andrés (Rusia, hacia 1800)

Hermitage
Hermitage

La Orden de San Andrés era la más alta distinción del Imperio ruso. Fue establecida por Pedro el Grande en 1698. Los caballeros recibían una insignia, una estrella y una cinta azul.

La insignia muestra una cruz con el apóstol crucificado; sobre la cruz figuran las letras S-A-P-R, que significan “Sanctus Andreas patronus Russiae”: “San Andrés es el santo patrono de Rusia”. La insignia se llevaba cerca de la cadera, sobre una ancha cinta de seda azul pasada por el hombro derecho.

Palacio de Arjánguelskoie
Palacio de Arjánguelskoie

La estrella de San Andrés tiene ocho rayos y, en el centro, un medallón con el lema de la orden: “Por la fe y la fidelidad”. Se llevaba en el pecho, a la izquierda, por encima de otras condecoraciones.

En casos especiales, el monarca podía conceder una orden incrustada de joyas y diamantes. Las condecoraciones con piedras preciosas se encontraban con mayor frecuencia entre miembros de la familia imperial.

La “Saladel Diamante” exhibe la insignia y la estrella de la colección del gran duque Alexéi Alexándrovich, realizadas alrededor de 1800. Están decoradas con joyas y diamantes, rubíes y esmalte.

9. Guarnición de caballo regalada a Nicolás I por el sultán turco Mahmud II (presumiblemente Francia, siglo XIX)

Hermitage
Hermitage

Este lujoso conjunto consta de una guarnición, un sable, una vaina de oro cubierta de esmalte púrpura y una cheprak púrpura (una manta colocada bajo la silla de montar). Para su realización se utilizaron más de 16.000 diamantes. Fue un regalo diplomático presentado por Turquía al emperador ruso con motivo de la Paz de Adrianópolis, firmada en 1829. Nunca se utilizó para su propósito original.

10. Icono de la Virgen de Kazán en un marco con colgantes (finales del siglo XIX: icono; 1887: marco; década de 1890: colgantes)

Hermitage
Hermitage

El marco de oro y plata fue creado por la firma joyera de Pável Ovchinnikov, antiguo siervo que llegó a convertirse en proveedor de la corte imperial. Ovchinnikov se especializó en la elaboración de objetos de culto y fue un maestro reconocido en la recreación del estilo antiguo ruso.

La decoración del marco (huevos de Pascua en miniatura) fue realizada por la firma del joyero de la corte Carl Fabergé. Los huevos están decorados con esmalte, diamantes, zafiros, esmeraldas, rubíes y perlas.

El icono perteneció a la última emperatriz de Rusia, Alexandra Fiódorovna.