Así abrió un ‘portal al infierno’ en el río Moscova el Falso Dmitri
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En el invierno de 1606 organizó unos “juegos diabólicos a imagen del infierno”. El comerciante neerlandés Isaac Massa, en sus notas Breve noticia sobre Moscovia, describía cómo, frente al Kremlin, en plena orilla del río, se construyó un “infierno” para el entretenimiento.
Se trataba de una fortaleza móvil con pequeños cañones, que arrojaba fuego y humo, decorada con escenas del inframundo. Algunos contemporáneos afirmaban que desde las estancias del Falso Dmitri se veía un monstruo infernal de tres cabezas, con campanillas de cobre en las mandíbulas y llamas saliendo de su boca y oídos.
Para reforzar la sensación de que en pleno centro de la ciudad se había abierto un portal al infierno, de vez en cuando salían de la fortaleza personas disfrazadas de demonios que montaban auténticos espectáculos: a los transeúntes desprevenidos los empapaban con agua y los untaban con alquitrán.
Ya antes se decía del usurpador que era un hechicero aliado de Satanás, y esta construcción no hizo más que alimentar los rumores. En realidad, había sido levantada para intimidar a los tártaros: su aspecto era tan aterrador que podría haber hecho huir a cualquier enemigo.
Isaac Massa relataba que los moscovitas empezaron a llamar a la fortaleza “el monstruo del infierno” y creían que el Falso Dmitri había encerrado allí al diablo. Y cuando el usurpador fue asesinado, también quemaron su siniestra construcción.