¿Qué es lo que ocurre en este cuadro de Grigori Miasoyédov?

Grigori Miasoyédov/Museo Ruso
Grigori Miasoyédov/Museo Ruso
¿Por qué el artista dramatizó un ritual campesino tradicional en ‘Examen de la novia’ y cómo evaluaban realmente los familiares del novio a la futura esposa?

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Grigori Miasoyédov fue uno de los fundadores de la Sociedad de Exposiciones Artísticas Itinerantes, una asociación de artistas cuyo objetivo era reflejar la realidad con veracidad, a veces con elementos de aguda crítica social. Uno de los temas importantes de las obras de la asociación fue la vida y las tradiciones del campesinado ruso. Los artistas consideraban su deber mostrar los aspectos más desagradables y dolorosos de la vida campesina.

Iliá Repin/Galería Tretiakov Retrato del artista Grigori Miasoyédov, por Iliá Repin
Iliá Repin/Galería Tretiakov

El cuadro de Miasoyédov Examen de la novia (pintado después de 1860) encaja perfectamente en esta tradición. Representa uno de los elementos del proceso de emparejamiento: la inspección de la novia, cuando los familiares del novio y la casamentera evalúan las características físicas de la muchacha. La futura familia necesita una buena trabajadora y madre de hijos sanos; de ahí la atención prestada al aspecto físico de la joven.

Grigori Miasoyédov/Museo Ruso
Grigori Miasoyédov/Museo Ruso

El espectador ve una amplia isba con techos altos. En el centro se encuentra una muchacha desnuda. La luz que entra por la ventana cae sobre su figura, destacándola como el principal foco de atención. Enfrente, en un banco bajo la ventana, están los invitados: los parientes del novio y la casamentera. Sus elaboradas vestimentas, de varias capas, contrastan con la desnudez de la novia. La examinan con atención y de forma valorativa.

Grigori Miasoyédov/Museo Ruso
Grigori Miasoyédov/Museo Ruso

Por un lado, el artista subraya e incluso poetiza la belleza de la vida popular: la habitación luminosa, los intrincados trajes de los invitados reunidos. Por otro, enfatiza el carácter humillante de la ceremonia: los futuros parientes examinan y evalúan a la novia como si fuera un animal o un objeto inanimado, como una mercancía. Con este cuadro, Miasoyédov pretendía mostrar la verdad despiadada de la vida campesina, lo que encajaba perfectamente con el concepto artístico de los Itinerantes. Salvo por un problema: los campesinos no desnudaban a las novias durante el examen.

Grigori Miasoyédov/Museo Ruso
Grigori Miasoyédov/Museo Ruso

Por supuesto, la inspección de la novia no era una cita romántica, sino una etapa importante del contrato matrimonial entre dos familias. Los objetivos de esta inspección incluían evaluar las habilidades domésticas de la novia (como hilar, tejer y bordar); su salud y capacidad de trabajo (para descartar signos de enfermedad o cojera); estudiar su carácter y comportamiento (modestia, respeto a los mayores, claridad de pensamiento y forma de hablar), así como la situación económica de la familia (casa, hacienda, dote), explica el folclorista Andréi Moroz.

Grigori Miasoyédov/Museo Ruso
Grigori Miasoyédov/Museo Ruso

En algunas regiones era habitual visitar juntos la casa de baños, donde sí se podía ver a la novia desnuda. Sin embargo, las parientes femeninas del novio que participaban en el proceso permanecían siempre vestidas. La ceremonia campesina tradicional de inspección de la novia estaba estrictamente regulada, también por normas morales. Desnudarse habría sido contrario a todos los cánones de la vida aldeana y, por tanto, no era una práctica común. No obstante, para lograr un mensaje más contundente y reforzar la protesta social contra la falta de derechos de las mujeres, Miasoyédov exageró deliberadamente la situación.