¿Qué tanques soviéticos tenía Cuba cuando la CIA invadió la isla en Playa Girón?
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El T-34-85: el veterano de la Segunda Guerra Mundial
El principal carro de combate del Ejército Rebelde en 1961 era el T-34-85, el legendario tanque soviético que había sido decisivo en la derrota de la Alemania nazi.
Raul Castro fue avisado, como podemos leer en Ecured, durante su visita a Rusia en julio de 1960, de que se le entregarían tanques T-34/85, un modelo de 1946. El octubre de aquel año desembarcaban en la rada habanera los primeros blindados a bordo del carguero "Iliá Mietrijov", comandado por el capitán Adolf Matiujin. Para diciembre de ese año, se habían entregado aproximadamente 100 ejemplares.
El T-34-85 estaba armado con un cañón de 85 mm, capaz de destruir blindados ligeros y fortificaciones, y contaba con un blindaje inclinado que aumentaba su resistencia frente a proyectiles antitanque. Aunque en 1961 ya no era un modelo moderno en comparación con los carros occidentales más recientes, seguía siendo un vehículo robusto, fiable y con gran potencia de fuego.
En Playa Girón, los T-34 fueron utilizados tanto en apoyo directo a la infantería como en el asalto final contra las posiciones mercenarias atrincheradas en la playa.
El cazacarros SU-100: potencia antitanque decisiva
Junto a los T-34, Cuba contaba también con 41 cazacarros SU-100, uno de los vehículos más temidos del final de la Segunda Guerra Mundial. Basado en el chasis del T-34, el SU-100 montaba un potente cañón de 100 mm D-10S, capaz de destruir blindados pesados y posiciones fortificadas a larga distancia.
Su-100 en el Desfile del Día de la Victoria (1945)
Al parecer, según los medios oficiales cubanos, el propio Fidel Castro, que se movía a bordo de un T-35, usó un Su-100 para disparar y hacer varar al ‘Houston’, un barco clase Liberty, de ocho mil toneladas, al que suponían cargando gran cantidad de material para los invasores.
A diferencia del T-34, el SU-100 no tenía torre giratoria: su cañón estaba montado en una superestructura fija, lo que lo convertía en un arma ideal para emboscadas y fuego directo de apoyo. En Girón, estos vehículos reforzaron la capacidad de fuego de las fuerzas cubanas y ofrecieron una clara superioridad frente a los medios ligeros de la Brigada 2506.
Tanques pesados IS-2
Cuba también disponía de un número limitado de IS-2 (Iosif Stalin), tanques pesados soviéticos equipados con un poderoso cañón de 122 mm. Diseñados originalmente para romper líneas fortificadas y enfrentarse a los Tiger alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, estos blindados ofrecían una potencia de fuego considerable.
Su presencia en la isla tuvo un fuerte componente disuasivo, aunque en la batalla de Girón el protagonismo principal recayó en los T-34 por su mayor movilidad y facilidad de empleo en terrenos pantanosos.
IS-2 en 1945.