9 monedas insólitas de la Rusia zarista (Fotos)
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1. El rublo cuadrado
A comienzos del siglo XVIII, Rusia sufría escasez de plata, pero disponía de abundante cobre procedente de los Urales. Durante el reinado de Catalina I se acuñaron monedas cuadradas de cobre con el escudo imperial en las esquinas. La más llamativa era el rublo de cobre: tenía el tamaño de una mano y pesaba más de 1,6 kilogramos.
2. El rublo de Sestroretsk
En 1771 se fabricaron monedas experimentales de cobre destinadas a respaldar el papel moneda ruso. Cada rublo pesaba unos 930 gramos, casi como un disco de hockey. Aunque el proyecto parecía prometedor, estas monedas nunca llegaron a circular.
3. Monedas de platino
Rusia fue el primer país del mundo en acuñar monedas de platino. Entre 1828 y 1845 se emitieron piezas de tres, seis y doce rublos. Sin embargo, el experimento terminó cuando las autoridades temieron una caída del valor del metal. Las reservas fueron vendidas a Gran Bretaña y nunca más se emitieron monedas de platino.
4. Valores poco habituales
Tras la reforma monetaria de Nicolás II, aparecieron monedas con denominaciones poco comunes. Entre ellas destacaba la pieza de 37,5 rublos de oro, que también indicaba su valor en francos franceses. Probablemente se utilizó para regalos diplomáticos y ceremoniales.
5. El intento de sustituir el rublo
El ministro de Finanzas Serguéi Witte quiso reemplazar el nombre “rublo” por “rus”. Las nuevas monedas llegaron a diseñarse, pero Nicolás II no mostró entusiasmo por la idea y el proyecto fue abandonado antes de que entrasen en circulación.
6. El dinero de Siberia
Debido al elevado coste de transportar moneda desde San Petersburgo hasta las regiones más remotas, se autorizó la acuñación local en Siberia a partir de 1766. Estas monedas circulaban únicamente entre Siberia occidental y Kamchatka y llevaban el escudo del Zarato de Siberia.
7. Una moneda sin retrato imperial
Pablo I rompió con la tradición al eliminar su retrato de las monedas. En su lugar aparecía un monograma formado por cuatro letras “П” y el número romano I. En el reverso figuraba una cita de los Salmos: “No a nosotros, Señor, sino a tu nombre sea la gloria”.
8. El rublo de Constantino
Aunque Constantino Pávlovich nunca llegó a ser zar, se acuñaron monedas con su retrato en 1825. Tras la muerte de Alejandro I, se esperaba que heredara el trono, pero renunció. Cuando se conoció la verdad, casi todas las monedas fueron destruidas, convirtiéndose en una gran rareza numismática.
9. Monedas de oro como recompensa
Antes de que existieran las medallas modernas, los zares premiaban servicios destacados con monedas de oro. Estas piezas servían tanto como recompensa como símbolo de prestigio. Un ejemplo fue Fiódor Golovín, que recibió una moneda de oro tras negociar el Tratado de Nérchinsk con China en 1689.