Una ornitóloga de Vladivostok convierte a los pingüinos en estrellas de las redes sociales

Olga Diómina
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Olga Diómina transforma la vida cotidiana de los pingüinos de Humboldt en un entretenido blog. Sus protegidos llevan una vida tan ajetreada en el Oceanario de Primorie que lo único que hay que hacer es tener la cámara preparada.

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“La madre de los pingüinos”. Así ha bautizado Olga Diómina su blog. Esta especialista del Oceanario de Primorie trabaja simultáneamente con más de 30 pingüinos de Humboldt y comparte en las redes sociales los momentos más divertidos de la vida de estas aves.

Olga Diómina
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“Llevo nueve años trabajando en el oceanario. Al principio entré como guía turística y, cuando obtuve mi título de bióloga, empecé a trabajar en mi especialidad. Las aves me encantaron”, cuenta.

Olga Diómina
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“Pero quería seguir contando cosas interesantes a la gente, así que en 2020 abrí un blog y comencé a publicar vídeos”.

La vida cotidiana de los pingüinos

Olga Diómina
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Los pingüinos de Humboldt llegaron al Oceanario de Primorie procedentes de la República Checa en 2018. A diferencia de los pingüinos antárticos, esta especie habita en las costas de Chile y Perú, no entre los hielos. Se adapta bien a los climas templados.

Olga Diómina
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Olga muestra su vida cotidiana: la formación de parejas, la muda del plumaje, los polluelos y todo tipo de situaciones divertidas. Según explica, simplemente observa el comportamiento natural de las aves.

Sus compañeros de trabajo apoyan esta afición, la ayudan con las grabaciones y, como asegura Olga, ven el blog con muy buenos ojos.

Olga Diómina
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Parece saberlo absolutamente todo sobre sus protegidos. Cuando le preguntan cómo son los pingüinos al tacto, responde:

“Son aterciopelados. Cuando están secos, tienen un plumaje bastante denso, que recuerda un poco al terciopelo. Sus plumas son muy suaves”.

Y sobre su olor, explica:

“Un pingüino recién salido del agua no huele a nada. Además, limpiamos sus instalaciones todos los días. Sin embargo, después de su primera muda, los pequeños pingüinos empiezan a oler a perro mojado”.

Esto se debe a que, durante sus primeras semanas de vida, los polluelos no se bañan, sino que permanecen en el nido.

Los pingüinos y la cámara

Olga Diómina
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Los pingüinos se muestran tranquilos ante las cámaras, aunque cada uno tiene su propio carácter.

“Hay algunos que no tienen demasiado interés en relacionarse con nosotros, mientras que otros se acercan por iniciativa propia y muestran curiosidad. Por lo general, son aves jóvenes que todavía no han formado pareja. Después, su carácter puede cambiar: se interesan menos por nosotros y empiezan a prestar más atención a los demás pingüinos”, explica Olga.

Los trabajadores del oceanario procuran que las aves estén bien integradas en la colonia, aunque, si algún pingüino busca espontáneamente el contacto humano, lo reciben con agrado.

Olga Diómina
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Las grabaciones permiten documentar su comportamiento natural. Dependiendo de la época del año, los pingüinos buscan pareja, incuban sus huevos o mudan el plumaje.

Olga cuenta que también aceptan tranquilamente los procedimientos veterinarios y saben perfectamente en qué consiste pesarse.

“¡Algunos incluso se suben solos a la báscula!”, comenta entre risas.

Con motivo del décimo aniversario del oceanario, se organizaron paseos al aire libre para los pingüinos más acostumbrados al contacto humano. Los visitantes pudieron descubrir cómo son al tacto y acariciarlos, aunque todo dependía del estado de ánimo de cada animal.

Olga Diómina
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“Después regresaron solos al interior, subiendo las escaleras desde la calle. Nosotros simplemente les abrimos la puerta y ellos se fueron a casa”.

Muchos de los pingüinos que nacen en el oceanario son trasladados posteriormente a otros acuarios y zoológicos de toda Rusia.

“Aquí todos tienen nombre. Hace poco nació nuestro pingüino número 69, al que llamamos Anastéisha. Sin embargo, algunos zoológicos y oceanarios les cambian el nombre cuando se trasladan”, explica Olga.