Islas Solovetski: un viaje a la historia de Rusia (Fotos)

yulenochekk / Getty Images
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En este remoto archipiélago del norte, en el mar Blanco, tuvieron lugar numerosos acontecimientos clave de la historia rusa. Y todo ello en el marco de una sorprendente naturaleza septentrional.

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Al mismo muelle de la isla Bolshói Solovetski llegaron, en distintos años y siglos, monjes, presidiarios, peregrinos y curiosos turistas. Tras dos horas de navegación por el duro mar Blanco, todos ellos, agotados por el oleaje, pisan el mismo embarcadero de piedra con una impresionante vista del monasterio local.

Monjes y progreso

Museo-Reserva de Solovkí
Museo-Reserva de Solovkí

El monasterio del archipiélago Solovetski (hoy en la región de Arcángel) fue fundado en 1436 y es el único monasterio marítimo situado en una isla en Rusia. Debido al severo clima del norte y a su ubicación, donde durante ocho meses al año no hay navegación, aquí se formó un modo de vida propio.

Fue precisamente aquí donde en el siglo XVI se construyó el primer puerto de piedra de Rusia. Y debido a la proximidad de vecinos del norte con los que se libraban guerras, los monjes se vieron obligados a levantar una muralla defensiva de enormes piedras. Algunas de estas rocas pesan varias toneladas y hasta hoy no se conoce con exactitud la tecnología utilizada para construirla. Y no fue en vano: la poderosa fortaleza resistió varios asedios de los suecos.

 Museo-Reserva de Solovkí Travesía en bote por los canales
Museo-Reserva de Solovkí

En ese mismo siglo los monjes comenzaron también a construir un sistema de canales y obras hidráulicas para obtener agua potable limpia. Hoy los turistas navegan en barcas por estos canales disfrutando de la belleza de la naturaleza del norte.

Museo-Reserva de Solovkí Dique entre dos islas
Museo-Reserva de Solovkí

En el siglo XIX los monjes construyeron además una presa de piedras en el mar Blanco de más de un kilómetro de longitud que unió dos de las islas del archipiélago.

Una fortaleza sagrada que sufrió por su fe

Los fundadores del monasterio fueron los santos Savati, Zosima y Guerman, que llegaron aquí en busca de retiro y soledad.

Museo-Reserva de Solovkí Los venerables Zosima y Savati de Solovkí
Museo-Reserva de Solovkí

El aislamiento insular también influyó en la visión del mundo de los monjes. Los monjes de Solovetski siempre se caracterizaron por su independencia de pensamiento y, aunque recibían importantes donaciones de los zares y de las personas más ricas del país, nunca se avergonzaron de expresar su opinión. Basta recordar la rebelión de Solovetski, o como también se la conoce, el “sitio”. Entonces la hermandad se negó a aceptar las reformas eclesiásticas del patriarca Nikón en el siglo XVII.

Museo-Reserva de Solovkí
Museo-Reserva de Solovkí

Fue uno de los episodios más destacados del Cisma de la Iglesia rusa. Las tropas del zar sitiaron el monasterio, pero los monjes resistieron durante casi ocho años.

El archipiélago del GULAG

Desde el siglo XVI los presos políticos eran enviados al remoto archipiélago de Solovetski: los reclusos permanecían encarcelados en la prisión del monasterio, a veces en compartimentos especiales dentro de la amplia muralla, y las condiciones eran extremadamente duras.

Museo-Reserva de Solovkí Campo de Concentración de Propósito Especial de Solovkí
Museo-Reserva de Solovkí

Los bolcheviques heredaron esta “tradición” y decidieron que cualquier monasterio rodeado de potentes murallas ya era una prisión lista para los enemigos políticos. Y más aún si se trataba de un monasterio insular y aislado.

Precisamente en las islas Solovetski funcionó en las décadas de 1920 y 1930 uno de los primeros campos soviéticos: el Campo de Propósito Especial de Solovetski (SLON). Allí se recluía tanto a presos políticos como a delincuentes comunes. Se utilizaban todos los espacios posibles: los prisioneros eran alojados en ermitas remotas de distintas islas, en celdas monásticas e incluso en iglesias, donde se instalaban literas para los reclusos.

Museo Memorial Prisión Preventiva del NKVD La isla Gran Solovetski durante la época del Gulag
Museo Memorial Prisión Preventiva del NKVD

En esencia, el SLON se convirtió en un ensayo del futuro gran terror. Fue aquí donde se organizó por primera vez el uso sistemático del trabajo de los prisioneros, algo por lo que después se haría tristemente famoso el sistema del GULAG.

Misteriosos laberintos de piedra

Solovkí se encuentra en el límite de varias zonas climáticas, por lo que al viajar entre las islas se puede observar cómo cambia el paisaje: desde bosques de coníferas hasta tundra de baja vegetación.

Los científicos creen que las primeras huellas humanas en el archipiélago podrían remontarse incluso al V o VI milenio antes de nuestra era.

Ilyá Timin / Sputnik Laberintos de piedra
Ilyá Timin / Sputnik

En la isla Bolshói Zayatski se pueden ver laberintos de piedra construidos por el hombre de extraordinaria belleza. De hecho, pueden encontrarse por todo el norte de Rusia. Los científicos soviéticos que estuvieron encarcelados en Solovkí hicieron una descripción detallada de ellos. Supusieron que estas espirales de piedra fueron creadas por tribus saami del norte que habitaban estas tierras. También existen versiones que las consideran restos de antiguos túmulos u otras construcciones rituales.

Solovkí hoy

En la década de 1930 la prisión fue cerrada y los prisioneros trasladados a otros campos. Durante un tiempo las islas albergaron una escuela naval de jóvenes marineros y una base de la Flota del Norte.

Vsévolod Tarasévich / MAMM / MDF
Vsévolod Tarasévich / MAMM / MDF

En los años sesenta se abrió allí el primer museo-reserva, y entusiastas comenzaron a llegar en expediciones para restaurar los monumentos arquitectónicos y los edificios del monasterio, que habían sufrido mucho durante la época soviética.

 Museo-Reserva de Solovkí Maqueta del monasterio en el museo
Museo-Reserva de Solovkí

En 1990 el monasterio fue devuelto a la Iglesia y la vida monástica se reanudó. Dos años después el museo-reserva de Solovetski fue incluido en la lista del patrimonio mundial de la UNESCO.

Hoy el monasterio está prácticamente restaurado por completo. En la isla hay varios hoteles que reciben un flujo constante de turistas. Además, se puede llegar aquí no solo por mar, sino también en avión desde Arcángel.

Museo-Reserva de Solovkí Aurora boreal sobre el monasterio
Museo-Reserva de Solovkí

Para explorar todas las atracciones naturales y culturales del archipiélago, lo mejor es reservar al menos cinco días.

Puede encontrar más información sobre excursiones y otros datos prácticos en la web del museo-reserva de Solovetski.