5 razones para recorrer el Anillo Central de Moscú

Konstantín Kokoshkin / Global Look Press
Konstantín Kokoshkin / Global Look Press
Estos trenes de cercanías rodean la capital ofreciendo unas vistas privilegiadas: en una hora y media puedes contemplar toda la ciudad.

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1. Contempla toda la ciudad en 90 minutos

Ramil Sitdikov / Sputnik
Ramil Sitdikov / Sputnik

Un recorrido por el Anillo Central de Moscú (MCC), una línea ferroviaria urbana circular que utiliza las vías del Ferrocarril Circular de Moscú, es una de las formas más económicas de hacer turismo por la ciudad. El billete cuesta solo 75 rublos (aproximadamente 0,95 dólares).

Dar una vuelta completa lleva unos 90 minutos: durante ese tiempo, el tren recorre 54 kilómetros y realiza 31 paradas.

Además, el Anillo Central puede utilizarse como una ruta turística en la que subir y bajar libremente. Puedes tomar el tren en cualquier estación, bajarte en la que más te interese y después continuar el recorrido. Para ello, la mejor opción es un abono de un día (415 rublos, aproximadamente 5 dólares).

2. Contempla el amanecer o celebra el Año Nuevo

Kirill Zíkov / Sputnik
Kirill Zíkov / Sputnik

Los primeros trenes salen de las estaciones del MCC a las 5:30 de la mañana. Siéntate junto a la ventana y contempla cómo sale el sol sobre Moscú mientras comienza el día. Y si prefieres disfrutar de las vistas de la ciudad después del anochecer, tampoco hay problema: el Anillo Central funciona hasta la 1:00 de la madrugada.

Por cierto, también puedes celebrar la Nochevieja en el Anillo Central. Esa noche, Ded Moroz, el Papá Noel ruso, aparece en las estaciones y en los trenes, así que merece la pena preparar con antelación tus deseos. En Nochevieja, el MCC funciona durante toda la noche y, a partir de las 20:00, el acceso a las estaciones es gratuito.

3. Trabaja tranquilamente o disfruta de una cita romántica

Dmitri Belitski/Agence Moskva
Dmitri Belitski/Agence Moskva

Por el anillo circulan cómodos trenes Lástochka, equipados con aire acondicionado, enchufes y puertos USB para cargar dispositivos, wifi y aseos.

Además, aunque pueden alcanzar velocidades de hasta 160 km/h, apenas se escucha el característico traqueteo rítmico de las ruedas. Esto se debe a que los trenes circulan sobre raíles continuos, que permiten un desplazamiento más suave.

Cada tren dispone también de un "vagón silencioso". En él se pide a los pasajeros que silencien sus teléfonos, que no hablen por ellos durante el trayecto y que escuchen música únicamente con auriculares. Se reconoce por una pegatina especial que representa a un hombre llevándose un dedo a los labios.

4. Contempla los principales lugares de interés de Moscú desde una perspectiva diferente

Legion Media
Legion Media

La ruta del MCC atraviesa diferentes zonas de la capital. Así, durante una hora y media de viaje puedes contemplar algunos de los principales lugares de interés de Moscú sin ningún esfuerzo adicional.

Desde las ventanas del tren podrás ver los rascacielos de Moscow City, el complejo deportivo Luzhnikí, la torre Ostánkino, el parque Losini Óstrov, el antiguo monasterio de Izmáilovo y el convento Novodévichi.

5. Viaja del pasado al futuro

Konstantín Kokoshkin / Global Look Press
Konstantín Kokoshkin / Global Look Press

El Anillo Central de Moscú es el heredero del Ferrocarril Circular de Moscú, construido a principios del siglo XX para el transporte de mercancías y pasajeros. Todavía se conservan edificios de estaciones de estilo modernista en Kanátchikovo, Presnia y Lijobori.

Su pasado más reciente está representado por el curioso pasadizo que comunica la estación Plóshchad Gagárina con la cercana estación de metro Léninski Prospekt. Cuando en la década de 1960 se planteó recuperar el servicio de pasajeros en el Ferrocarril Circular de Moscú, se construyó una salida desde el centro de la estación de metro. Como consecuencia, permaneció clausurada durante medio siglo y solo volvió a abrirse cuando comenzó a funcionar el proyecto del MCC.

El Anillo Central también incorpora las tecnologías más modernas. Por ejemplo, desde hace dos años circula por la línea un tren preparado para funcionar sin conductor. Actualmente sigue bajo el control de un maquinista, pero recientemente también han comenzado las pruebas de un tren completamente autónomo.