8 cosas que hacer en la península de Kola en verano
Además de Telegram, Puerta a Rusia difunde contenidos en su página de VKontakte. ¡Únete a nosotros!
En el cuento de Andersen, la malvada Reina de las Nieves se lleva a Kay a Laponia, el reino del hielo, las heladas y las auroras boreales. Sin embargo, en verano esta tierra muestra una cara muy diferente. Incluso es posible bañarse… y no siempre hace falta un traje de neopreno.
La península de Kola es un territorio de naturaleza ártica espectacular, donde las montañas se funden con la tundra y la taiga, el mar de Barents baña costas rocosas y numerosos lagos conviven con ciudades que acogen festivales culturales durante todo el verano. Entre los más conocidos figuran los Juegos Sami de Verano, el festival de artes “Taburetka”, el festival de cultura del norte “Imandra” o el festival ártico de arte urbano ROST. Lo más probable es que, si viajas en esta época, coincidas con alguno de ellos.
Estas son ocho experiencias imprescindibles.
1. Disfrutar del día polar
Si viajas en verano podrás contemplar el día polar. El sol no llega a ocultarse tras el horizonte y permanece suspendido en el cielo durante toda la noche. Esto permite recorrer la región y hacer excursiones a cualquier hora del día o de la noche. Es la época en la que la naturaleza del norte alcanza su máximo esplendor.
2. Subir a bordo del rompehielos nuclear ‘Lenin’ en Múrmansk
Múrmansk es la ciudad más grande situada por encima del círculo polar ártico y la principal puerta de entrada a la península de Kola.
Su gran atracción es el rompehielos nuclear Lenin, el primer buque de superficie del mundo propulsado por energía nuclear. Hoy funciona como museo flotante y permite conocer cómo vivían y trabajaban sus tripulantes en los años sesenta.
3. Llegar al ‘fin del mundo’ en Teríberka
El pueblo de Teríberka, situado a orillas del mar de Barents, a unos 130 kilómetros de Múrmansk, alcanzó fama internacional gracias a la película Leviatán, de Andréi Zviáguintsev.
Muchos viajeros llegan hasta aquí para sentir que han alcanzado el extremo del mundo. Entre sus principales atractivos destacan el cementerio de barcos, con viejos cascos oxidados; la playa conocida como "Huevos de Dragón", cubierta de enormes piedras perfectamente redondeadas por el mar, y la cascada Bataréiski, que desemboca directamente en el océano.
4. Bañarse en el mar de Barents
Sí, es una actividad reservada para los más valientes. Incluso en verano el agua rara vez supera los 10 °C.
Quienes prefieran una experiencia más segura pueden practicar ice floating: una relajante sesión de flotación con traje de neopreno especial que proporciona una curiosa sensación de ingravidez y de conexión con la naturaleza.
5. Descubrir un desierto junto al mar Blanco
En la costa oriental de la península, en la llamada costa de Tersk, se encuentra el desierto de Kuzomén.
Se trata de un paisaje único donde grandes dunas de arena rojiza llegan hasta las aguas del mar Blanco, creando un escenario que poco tiene que ver con la imagen habitual del Ártico.
El lugar también es famoso por una manada de caballos yakutos asilvestrados que vive allí durante todo el año y se ha acostumbrado a la presencia de visitantes.
6. Navegar por el lago Imandra
El nombre del lago está rodeado de leyendas sami. Una de ellas cuenta que Imandra, hija de un cazador, perdió a su amado y suplicó a los dioses que se lo devolvieran. Al no obtener respuesta, se arrojó al lago, que creció hasta adquirir sus dimensiones actuales.
Hoy Imandra es un auténtico paraíso para los amantes de la naturaleza. Sus aguas albergan más de 140 islas donde se puede hacer una parada o disfrutar de un pícnic.
La pesca es otra de las grandes atracciones. En el lago habitan numerosas especies, entre ellas corégonos, tímalos, truchas, salvelinos, lucios, percas, lotas, vendaces y eperlanos.
También es un destino ideal para practicar kayak, piragüismo, paddle surf, kitesurf, wakeboard o hidrofoil. Todo el material necesario puede alquilarse en la propia orilla.
7. Subir a las colinas
Unas buenas zapatillas de senderismo bastan para descubrir algunos de los mejores paisajes de la península de Kola.
Además de disfrutar de magníficas vistas, podrás observar cómo crecen los frutos silvestres del norte. Si visitas la región en la segunda mitad del verano, podrás recoger directamente de los arbustos arándanos, arándanos azules, crowberries, arándanos rojos y moras árticas.
8. Degustar marisco y pescado recién capturados
En Múrmansk y Teriberka es posible probar vieiras, carne de cangrejo, el famoso bacalao de Múrmansk y salmón.
En Monchegorsk la gastronomía gira en torno a los pescados de agua dulce del lago Imandra. No dejes de probar el corégono crudo, una especialidad local, y una contundente sopa de pescado elaborada con trucha y perca.
Un último consejo
Aunque viajes en verano, no olvides que la península de Kola sigue siendo una región de clima severo.
El tiempo cambia con enorme rapidez, las distancias entre los principales lugares de interés pueden superar los cientos de kilómetros y en algunos pueblos remotos ni siquiera hay cobertura telefónica.
Por eso conviene viajar preparado: ropa por capas (incluso un gorro fino resulta útil junto al agua), una batería externa para el móvil y, sobre todo, sentido común serán tus mejores compañeros de viaje.