Así era el primer automóvil ruso
Además de Telegram, Puerta a Rusia difunde contenidos en su página de VKontakte. ¡Únete a nosotros!
La demostración tuvo lugar el 14 de julio de 1896, durante la XVI Exposición Industrial y Artística de Toda Rusia, celebrada en Nizhni Nóvgorod. El “carruaje autopropulsado” de Fréze y Yákovlev fue el resultado de la colaboración entre dos empresas: la fábrica de Piotr Fréze construyó la carrocería, el chasis y las ruedas, mientras que la planta de Yevgueni Yákovlev fabricó el motor y la transmisión.
A simple vista, el vehículo se parecía mucho a un carruaje de caballos descubierto. Pesaba unos 300 kilogramos y estaba equipado con un motor de combustión interna de 2 caballos de potencia, refrigerado por agua. Sus ruedas eran de madera con neumáticos de goma, y las traseras eran más grandes que las delanteras. El automóvil tenía capacidad para dos personas, alcanzaba una velocidad máxima de 20 km/h y disponía de combustible suficiente para unas diez horas de marcha ininterrumpida.
Yákovlev y Fréze vivían en San Petersburgo, pero se conocieron durante la Exposición Universal de Chicago de 1893. Para entonces, Yákovlev ya había puesto en marcha la producción de motores de combustión interna en Rusia, mientras que Fréze era un reconocido fabricante de carruajes. Decidieron unir sus conocimientos y trabajar juntos. Su colaboración terminó con la muerte de Yákovlev en 1898. Sus herederos cambiaron la orientación de la fábrica, obligando a Fréze a importar motores del extranjero. En 1910, vendió su empresa al Departamento de Automóviles de la Fábrica Ruso-Báltica de Vagones y se retiró de la actividad empresarial.
El destino del primer “carruaje autopropulsado”, así como el número de vehículos construidos siguiendo su diseño, siguen siendo desconocidos.