RB-17: el bombardero soviético a reacción que nunca llegó a despegar

Puerta a Rusia (Foto: OpenAI, airwar.ru)
Puerta a Rusia (Foto: OpenAI, airwar.ru)
En 1945, justo después de la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética intentó dar el salto definitivo a la aviación a reacción con un proyecto tan ambicioso como olvidado: el RB-17, un bombardero experimental diseñado por la oficina de Vladímir Miasíshchev.

Además de Telegram, Puerta a Rusia difunde contenidos en su página de VKontakte. ¡Únete a nosotros!

El avión debía convertirse en el primer gran bombardero soviético propulsado por motores a reacción. Equipado con cuatro turborreactores alemanes Jumo-004 (los mismos utilizados por el célebre caza Me-262), el RB-17 prometía velocidades muy superiores a las de los bombarderos con motores de hélice de la época.

Nicola Giorgione (CC-BY-SA-4.0) Jumo-004 en un Me-262.
Nicola Giorgione (CC-BY-SA-4.0)

El proyecto nació en un momento en que la URSS estudiaba intensamente la tecnología alemana capturada al final de la guerra. Los ingenieros soviéticos incluso restauraron varios Me-262 para analizarlos y utilizarlos como base tecnológica. Pero Miasíshchev no quería simplemente copiar modelos alemanes: buscaba crear un bombardero moderno capaz de transportar hasta tres toneladas de bombas a más de 1.000 kilómetros de distancia.

El diseño del RB-17 era muy avanzado para 1945. Tenía fuselaje presurizado, tren de aterrizaje triciclo, radar previsto, piloto automático y armamento defensivo controlado a distancia. Incluso podía adaptarse como interceptor pesado o avión de reconocimiento fotográfico.

airwar.ru Esquema interno de un RB-17
airwar.ru

Sin embargo, como bien explican en Airwar.ru, el proyecto estaba plagado de dificultades técnicas. Los motores disponibles tenían poca potencia y consumían enormes cantidades de combustible. Para despegar, el RB-17 necesitaba cohetes auxiliares instalados bajo las alas.

airwar.ru Representación artística de un RB-17
airwar.ru

Aunque el Ejército Rojo consideró el proyecto prometedor, el destino del RB-17 quedó sellado en 1946, cuando la oficina de diseño de Miasíshchev fue cerrada y absorbida por Iliushin. El bombardero nunca pasó de la fase de diseño.