RB-17: el bombardero soviético a reacción que nunca llegó a despegar
Además de Telegram, Puerta a Rusia difunde contenidos en su página de VKontakte. ¡Únete a nosotros!
El avión debía convertirse en el primer gran bombardero soviético propulsado por motores a reacción. Equipado con cuatro turborreactores alemanes Jumo-004 (los mismos utilizados por el célebre caza Me-262), el RB-17 prometía velocidades muy superiores a las de los bombarderos con motores de hélice de la época.
El proyecto nació en un momento en que la URSS estudiaba intensamente la tecnología alemana capturada al final de la guerra. Los ingenieros soviéticos incluso restauraron varios Me-262 para analizarlos y utilizarlos como base tecnológica. Pero Miasíshchev no quería simplemente copiar modelos alemanes: buscaba crear un bombardero moderno capaz de transportar hasta tres toneladas de bombas a más de 1.000 kilómetros de distancia.
El diseño del RB-17 era muy avanzado para 1945. Tenía fuselaje presurizado, tren de aterrizaje triciclo, radar previsto, piloto automático y armamento defensivo controlado a distancia. Incluso podía adaptarse como interceptor pesado o avión de reconocimiento fotográfico.
Esquema interno de un RB-17
Sin embargo, como bien explican en Airwar.ru, el proyecto estaba plagado de dificultades técnicas. Los motores disponibles tenían poca potencia y consumían enormes cantidades de combustible. Para despegar, el RB-17 necesitaba cohetes auxiliares instalados bajo las alas.
Representación artística de un RB-17
Aunque el Ejército Rojo consideró el proyecto prometedor, el destino del RB-17 quedó sellado en 1946, cuando la oficina de diseño de Miasíshchev fue cerrada y absorbida por Iliushin. El bombardero nunca pasó de la fase de diseño.