Polikárpov I-190, el último intento de salvar al caza biplano soviético
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El proyecto comenzó en 1938, cuando la Fuerza Aérea soviética pidió un nuevo caza biplano con motor radial, capaz de alcanzar unos 500 km/h, portar cuatro ametralladoras ShKAS y hasta 100 kg de bombas. Polikárpov sabía que esas exigencias eran difíciles de cumplir, pero aceptó el reto utilizando la experiencia acumulada con el I-153.
El I-190 conservaba la fórmula clásica del biplano, pero incorporaba mejoras importantes: motor M-88, tren de aterrizaje retráctil, revestimiento de madera contrachapada en las alas, empenaje horizontal cantilever y un patín de cola retráctil. La idea era crear un avión muy maniobrable, fácil de producir y adaptable incluso como avión de ataque o caza de escolta con depósitos adicionales.
El primer prototipo estuvo listo en octubre de 1939 y voló por primera vez el 30 de diciembre de ese año. Sin embargo, el proyecto quedó lastrado por el motor M-88, todavía inmaduro y poco fiable.
En las pruebas, el avión alcanzó solo 410 km/h a 5.000 metros, muy lejos de lo esperado. Más tarde, con el motor M-88R, llegó a unos 488 km/h, pero seguía sin cumplir las expectativas.
El golpe final, como cuentan en Airwar.ru llegó el 13 de febrero de 1941, cuando un fallo de motor obligó al piloto a aterrizar de emergencia. El avión capotó en la nieve y sufrió daños importantes. No fue reparado, y el segundo prototipo nunca se terminó.
El Polikárpov I-190 quedó así como uno de los últimos intentos soviéticos de mantener vivo el concepto de caza biplano. Técnicamente interesante, maniobrable y heredero de una larga tradición, llegó demasiado tarde: el futuro ya pertenecía a los monoplanos rápidos como el MiG-3, el Yak-1 o el LaGG-3.