Así acabó ‘Miss Rusia’ convirtiéndose en oficial de la Marina italiana
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La familia Shaliapin abandonó Rusia en 1922, cuando Marina tenía diez años. La niña se instaló en París, donde asistió a la escuela de ballet de Matilda Kshesínskaya. Sin embargo, una lesión puso fin para siempre a sus aspiraciones de convertirse en bailarina profesional.
En 1931 ganó el concurso de belleza "Miss Rusia", organizado entre la comunidad de emigrantes rusos. Por entonces, en este tipo de certámenes no se valoraba tanto el aspecto físico como los buenos modales y la capacidad de desenvolverse en sociedad. El famoso escritor ruso Iván Bunin describió así a la hija de Shaliapin: "Hay muchas mujeres hermosas, pero muy pocas que posean un encanto tan especial como Marina".
Fueron sus familiares y amigos quienes obligaron a Shaliápina a presentarse al concurso, pues ella no tenía ninguna intención de hacerlo:
"En aquellos tiempos, que te declararan públicamente una belleza era una vergüenza... Deliberadamente no me maquillé ni me vestí de ninguna manera especial. Llegué pálida como la muerte, con un peinado liso "de bailarina" y, además, con un chal de Oremburgo en la cabeza porque, del disgusto, hasta había conseguido resfriarme. Las otras chicas estaban guapas y elegantemente vestidas. Y me eligieron a mí, que parecía un espantajo…"
Después de estudiar en Estados Unidos y Austria, Marina llegó a Italia, país al que quedaría vinculada durante el resto de su vida. Inició una relación con uno de los pioneros del cine italiano, Luigi Freddi, e incluso comenzó a actuar en películas, aunque la carrera de actriz no terminó de convencerla.
La joven se convirtió entonces en oficial de la Marina italiana y se encargó de la atención y el entretenimiento de los pasajeros de primera clase a bordo de los transatlánticos. Después de la guerra trabajó durante un tiempo en el mundo de la publicidad, antes de dedicarse por completo a su familia.
"En mi interior tengo 28 años; lo que se ve por fuera no tiene importancia", solía repetir Marina Shaliápina.
Murió en Roma en 2009, apenas tres años antes de cumplir un siglo de vida.