Estos fueron los extranjeros que gobernaron Rusia
1. Rúrik
En el año 862, varias tribus eslavas orientales y fino-úgricas que se habían unido invitaron al varego Rúrik a gobernar en la tierra de Nóvgorod. Este jefe de una tropa de guerreros escandinavos se convirtió en el primer príncipe de Nóvgorod, el primer gobernante de la Rus y el fundador de la dinastía real de los Rúrikovichi.
Se desconocen tanto su fecha de nacimiento como su lugar de origen. Algunos investigadores lo identifican con el rey danés Rorik de Jutlandia; otros sitúan su patria en las tierras de los prusianos o en la tribu eslava occidental de los vagros.
2. Oleg
Oleg era un varego, pariente y cercano colaborador de Rúrik, y tras la muerte de este en 879 asumió el poder en las tierras de Nóvgorod como regente del hijo menor de Rúrik, Ígor.
En 882, Oleg conquistó Kiev y unió los dos centros políticos de los eslavos orientales, dando inicio a la Rus de Kiev. Al igual que en el caso de Rúrik, se desconocen la fecha y el lugar de su nacimiento, aunque se considera que era originario de Escandinavia.
3. Catalina I
El verdadero nombre de la esposa de Pedro I y primera emperatriz rusa, Catalina I, era Marta Skavronska. Nació en 1684 en la familia de un campesino lituano en las posesiones bálticas de Suecia. Según otra versión, nació en el territorio del ducado de Curlandia y Semigalia.
A los 17 años, Marta se casó con el dragón sueco Johann Kruse, quien desapareció durante la Gran Guerra del Norte. En 1702, el mariscal de campo Borís Sheremétiev tomó la fortaleza de Marienburgo y entre los habitantes se fijó en la joven Kruse.
La muchacha se convirtió en amante del militar, pero pocos meses después fue llevada por el favorito del zar, Alexánder Ménshikov. Más tarde, Marta se convirtió en amante y esposa del propio Pedro I. Se convirtió al cristianismo ortodoxo con el nombre de Catalina Mijáilova.
4. Pedro III
Karl Peter Ulrich (el futuro emperador ruso Pedro III) nació en Kiel en 1728. Era hijo de la hija mayor de Pedro I, Ana, y del duque de Holstein, Carlos Federico.
Cuando en 1741 otra hija de Pedro I, Isabel Petrovna, ascendió al trono, llamó a su sobrino a Rusia. La emperatriz, que no tenía hijos, deseaba que tras su muerte el poder pasara al hijo de su hermana y así asegurar la continuidad del trono por la línea de su padre.
Pedro vivió en Rusia unos veinte años. Se convirtió del luteranismo a la ortodoxia, pero no hizo ningún esfuerzo por conocer el país, el pueblo ni sus costumbres. Isabel, por su parte, lo mantuvo alejado de la vida política.
Tras ascender al trono en 1761, Pedro comenzó a llevar a cabo una política exterior poco meditada, pensando más en los intereses de su ducado que en los de Rusia. Este comportamiento, junto con su actitud ofensiva hacia la ortodoxia, condujo a un golpe de Estado en el que desempeñó un papel clave su esposa, Catalina II. Poco después de ser apartado del poder, el monarca murió en circunstancias misteriosas.
5. Catalina II
Una de las gobernantes más famosas de la historia de Rusia pertenecía a la casa principesca alemana de los Ascanios. Nació en la ciudad de Stettin, en Pomerania, en 1729, con el nombre de Sofía Federica Augusta.
En 1742, su padre, Cristian Augusto, se convirtió en gobernante del pequeño principado de Anhalt-Zerbst, y la joven pasó a ser una novia muy codiciada. Llamó la atención de Isabel Petrovna, que buscaba esposa para su sobrino.
Sofía se trasladó a Rusia junto con su madre, donde se convirtió a la ortodoxia con el nombre de Catalina Alexéievna. Sin embargo, su matrimonio con Pedro no funcionó desde el principio.
A diferencia de su esposo, Catalina estudió con empeño el idioma, la cultura y la historia de su nueva patria, y se interesó activamente por la política. Tuvo amantes y buscó apoyos entre la aristocracia, quienes finalmente la ayudaron a llegar al poder.