Conoce a Maxim Matvéiev, actor ruso y nueva estrella de TikTok (FOTOS)
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Maxim Matvéiev nació en 1982 en la pequeña ciudad de Svetly, en la región de Kaliningrado, y pasó su infancia en Saratov. Planeaba convertirse en abogado, pero por consejo del profesor de teatro Vladímir Smirnov solicitó ingreso en el departamento de teatro del Conservatorio de Sarátov.
Aquello fue inesperado: al principio la idea parecía ridícula. Además, Maxim no tenía absolutamente ninguna experiencia como actor: a veces colocaba una ametralladora de juguete sobre un taburete mientras veía películas de guerra, esperando la escena en la que los enemigos huían. Pero su intento fue más que exitoso: fue aceptado directamente en el segundo curso.
En 2002, Matvéiev ingresó en la Escuela del Teatro de Arte de Moscú y, apenas un año después, debutó en el escenario del famoso Teatro de Arte de Moscú. También actuó en producciones del Teatro Tabakerka de Oleg Tabakov. En 2009, el director Konstantín Bogomólov, cuyas producciones siempre han generado gran atención, invitó a Matvéiev a protagonizar su puesta en escena de Lobos y ovejas.
Tras el estreno de El marido ideal. Una comedia, en la que el actor interpretaba al padre Artemi, algunos espectadores indignados presentaron denuncias ante la policía y activistas ortodoxos incluso intentaron interrumpir las representaciones.
Matvéiev tuvo que explicar que su personaje no tenía nada que ver con ofender los sentimientos de los creyentes: “No es un sacerdote, sino un pequeño demonio, un Mefistófeles insignificante, lo cual queda claro en el contexto de la obra… Mi Artemi no lleva sotana, sino un abrigo negro ceñido y elegante, abotonado hasta arriba. Ni siquiera lleva una cruz auténtica: es una barata y falsa. Forma parte de un mundo glamuroso y lo cubre con su falsa piedad. Eso es exactamente lo que interpreto”.
Mientras tanto, Matvéiev conoció a su primera esposa en el Teatro de Arte de Moscú: él y Yana Sekste actuaban juntos en la obra El cuadragésimo primero. Opus posth. Juntos no solo actuaban en el escenario, sino que también trabajaban como voluntarios para la fundación benéfica Gift of Life. Fue entonces cuando se les ocurrió crear su propio proyecto llamado Doctor Clown, que ayuda a niños enfermos. “Visitando a los niños me di cuenta de que mi profesión tenía un verdadero efecto terapéutico, y ese pensamiento siempre me reconfortaba”, dijo el actor en una entrevista.
Su segunda esposa fue Elizaveta Boyárskaya. Se conocieron en 2010 en el rodaje de la película No lo contaré y se casaron ese mismo año. Siete años después, la pareja protagonizó Anna Karenina: La historia de Vronski, dirigida por Karén Shajnazárov. “Todo fue fácil para nosotros, incluso juguetón, con cierta dosis de adrenalina lúdica. Estábamos muy felices de que Liza y yo hiciéramos esto, porque es una historia muy íntima. Nos dio una gran libertad. No puedo imaginar quién más podría haber sido”, dice Matvéiev.
Según él, la novela de LevTolstói es una historia universal sobre el amor y las relaciones entre un hombre y una mujer. Para prepararse para el papel de Stavrogin en Demonios (otro personaje que ahora vuelve locos a los usuarios de TikTok), consultó a un psiquiatra, ya que Dostoyevski tomó muchos rasgos del personaje de los internos de hospitales psiquiátricos.
La filmografía de Matvéiev incluye melodramas, adaptaciones de clásicos y dramas bélicos. Uno de sus papeles más llamativos fue el de Artiom Streletski, un psicólogo que utiliza un método poco convencional de terapia de choque, en la serie Trigger. En una entrevista, el actor admitió que este proyecto se convirtió en un punto de crecimiento para él y que, junto con el público, exploraron métodos psicoterapéuticos y trataron de aplicarlos a sí mismos.
En los rodajes, Matvéiev realiza todas sus escenas de acción él mismo y reconoce que esta decisión es un verdadero dolor de cabeza para los productores. En la escuela era aficionado a la esgrima. Sigue disfrutando del deporte e intenta practicar todos los días. Pero Matvéiev admite que le encanta pasar tiempo con sus hijos e incluso les fabrica juguetes. “Hay que aprender a apreciar los momentos de felicidad. Los niños son buenos en esto, así que deberíamos aprender de ellos. Ver algo hermoso es felicidad, tener una conversación sincera es felicidad, dar un abrazo es felicidad. Pero para ver y sentir esto, los adultos tenemos que hacer un poco de trabajo, tocar nuestras almas”, cree.
Se toma con humor su repentina fama en TikTok. Recientemente, Matvéiev publicó una colección de fotos bastante “poco glamurosas” en sus redes sociales con la frase: “TikTok crush”.