Este fue el caricaturista soviético más famoso

Savostiánov Vladímir / TASS
Savostiánov Vladímir / TASS
Borís Efímov vivió nada menos que 107 años. Fue testigo de todos los acontecimientos clave del siglo XX y los reflejó de manera brillante en sus obras.

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“Una persona modesta y reflexiva, un satírico tenaz que desenmascara, un maestro con un gran sentido del humor”, así hablaba el caricaturista favorito de Churchill, David Low, sobre su colega soviético Borís Efímov (Fridliand).

Minkevich/Sputnik
Minkevich/Sputnik

El hijo de un humilde zapatero mostró interés por el dibujo desde muy pequeño. Siguió precisamente ese camino, obteniendo una formación especializada. Efímov acababa de cumplir dieciséis años cuando sus caricaturas ya se publicaban en los periódicos de la capital.

Borís Efímov
Borís Efímov

En los años 1920 y principios de los 1930, el maestro dibujaba caricaturas de los adversarios bolcheviques en la Guerra Civil, representantes de la emigración blanca, opositores del poder soviético dentro del país y negligentes burócratas soviéticos.

Borís Efímov/ Sociedad Histórica Rusa
Borís Efímov/ Sociedad Histórica Rusa

Efímov no se limitó a las caricaturas. En 1933 creó el cartel, que se volvió icónico, de Stalin: El capitán del país de los sóviets nos lleva de victoria en victoria.

Borís Efímov
Borís Efímov

Existe una obra por la que el artista más tarde sintió vergüenza. En 1937 creó una caricatura laudatoria titulada Los guantes de hierro de Yezhov, dedicada al comisario del pueblo para asuntos internos, Nikolái Yezhov. Pero el nombre de Yezhov pronto pasó a estar inseparablemente ligado con las represiones masivas en la URSS.

“No hay que olvidar las insidiosas propiedades de la caricatura política, que a veces parece ingeniosa y acertada en unas circunstancias, y se vuelve vergonzosa cuando miramos los acontecimientos del pasado con ojos completamente distintos”, lamentaba Efímov en la década de 1980.

David Sholomovich/Sputnik
David Sholomovich/Sputnik

En los años 1930, los temas de política exterior ocuparon un lugar central en la obra del artista. Uno de los principales objetos de su sátira fueron los jerarcas del movimiento nazi que habían llegado al poder en Alemania.

Efímov dibujó a Hitler del natural, tomando de la vida. En 1933, de paso por Berlín, se topó con el Führer en la calle. “Al notar la mirada helada y amenazante de un miembro de las SS dirigida hacia mí, consideré más prudente no quedarme y aceleré el paso…” recordaba Yefímov. La imagen que vio la bosquejó en papel tan pronto como pudo.

Puerta a Rusia (Foto: Sverdlov/Sputnik, Sputnik)
Puerta a Rusia (Foto: Sverdlov/Sputnik, Sputnik)

La Guerra Civil española tuvo para el caricaturista un significado especial. En ella participó su hermano, el talentoso escritor y corresponsal del periódico Pravda Mijaíl Koltsov (Moiséi Fridliand).

En 1938, Koltsov fue arrestado y dos años después fusilado como “enemigo del pueblo”. El propio Efímov también pudo haber caído bajo la rueda de la represión, pero no fue tocado por orden personal de Stalin.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el artista trabajó en carteles de propaganda dentro del proyecto “Ventanas TASS” y viajó repetidamente al frente como corresponsal militar del periódico Krásnaya Zvezdá.

Puerta a Rusia (Foto: Sverdlov/Sputnik, Sputnik)
Puerta a Rusia (Foto: Sverdlov/Sputnik, Sputnik)

Tras la Victoria, participó en la cobertura del Tribunal Militar Internacional de Núremberg. Se hicieron ampliamente conocidas las imágenes que creó de los líderes nazis en forma de un “zoológico fascista”: seres repulsivos, mitad humanos mitad animales.

En los años posteriores, Efímov continuó trabajando en la caricatura política. También disfrutó enormemente del diseño de escenografías para teatros moscovitas.

A lo largo de su vida, el maestro creó más de 70.000 dibujos, publicó decenas de recopilaciones y escribió varios libros de memorias y trabajos académicos dedicados al oficio que marcó su vida: la caricatura. Entre sus premios se encuentran dos Premios Stalin, tres Órdenes de Lenin, y los títulos de Artista del Pueblo de la URSS y Héroe del Trabajo Socialista.

Incluso cuando Efímov superó los cien años, siguió llevando una vida creativa activa: trabajó en sus memorias, dibujó caricaturas amistosas, participó en actos y veladas. Falleció el 1 de octubre de 2008, diez días antes de cumplir 108 años.