¿Cómo aprender a leer la letra cursiva rusa?
Además de Telegram, Puerta a Rusia difunde contenidos en su página de VKontakte. ¡Únete a nosotros!
La mayoría de los estudiantes de ruso se enfrentan al mismo problema cuando pasan de las letras impresas a la escritura manuscrita. Sin embargo, según Polina Antónova, profesora de ruso como lengua extranjera en el Instituto Pushkin, leer la cursiva rusa es una habilidad que puede desarrollarse en solo unas semanas de práctica constante.
En los textos impresos las letras tienen formas muy definidas, mientras que en la escritura manuscrita se enlazan entre sí y, con frecuencia, presentan un aspecto muy diferente. Las letras que suelen causar más dificultades son «м», «и», «ш», «щ» y «л», ya que están formadas por trazos muy parecidos. También resultan confusas «т», «п», «г» y «н», que a menudo se escriben de forma similar.
La palabra “лишишь” (lishish)
Por ejemplo, la palabra “лишишь” (lishish) puede parecer una sucesión de bucles idénticos, mientras que “потом” (después) puede confundirse fácilmente con “нотом” o “мотом”.
Para aprender a leer con seguridad la cursiva rusa, conviene seguir estas recomendaciones:
1. Aprende las letras manuscritas. Imprime una tabla del alfabeto ruso en cursiva y practica escribiéndolas durante varios días. Hasta que tu mano no memorice cómo se enlazan las letras, a tu vista le costará más reconocerlas al leer (puedes encontrar una tabla en nuestra web).
2. Practica con palabras parecidas. Escribe en cursiva (o busca ejemplos ya escritos) palabras con elementos repetidos, como: “лилии” (lirios), “шины” (neumáticos), “машина” (coche) o “лишишь”. Intenta leerlas fijándote no solo en cada letra, sino también en el contexto general de la palabra.
3. Lee con una “ventana”. Cubre la mayor parte de la línea y deja visible solo una palabra. Compara cada letra con el alfabeto impreso y presta atención a los detalles característicos: el pequeño lazo superior de “в” y “б”, o los trazos descendentes de “у”, “з”, “д” y “р”.
4. Practica con textos reales. Empieza con notas manuscritas sencillas, recetas, postales o formularios, y poco a poco pasa a textos más complejos.
5. Escribe tú mismo. Una de las mejores formas de aprender a leer la cursiva rusa es escribir a mano con frecuencia. Esto ayuda a memorizar la forma de las letras y la manera en que se unen unas con otras.
La regla más importante es no leer letra por letra, sino reconocer la palabra completa. La cursiva rusa depende mucho del contexto, y con unas pocas semanas de práctica regular podrás leer textos manuscritos con mucha más seguridad.