10 personajes femeninos emblemáticos del cine soviético (FOTOS)
1. Éllochka Shchúkina, 'Las doce sillas', 1971
Esta mujer vive obsesionada con la moda y las joyas. Manteniéndose a costa de su marido, parece desenvolverse con un vocabulario de apenas una treintena de palabras. Sin embargo, sus ingeniosas expresiones, como el famoso "¡Jo, jo!", le bastan para transmitir toda una gama de pensamientos y emociones.
El personaje creado por Ilyá Ilf y Evgueni Petrov en su novela de culto alcanzó una enorme popularidad gracias a la interpretación de Natalia Vorobiova en la adaptación cinematográfica dirigida por Leonid Gaidái.
2. Liudmila Prokófievna, 'Romance en la oficina', 1977
Interpretada por Alisa Fréindlij, Liudmila Prokófievna es la estricta directora de una importante oficina soviética de estadística. No utiliza maquillaje, viste de manera austera y tiene una forma de caminar que muchos consideran poco femenina.
Sus subordinados le temen y les cuesta creer que esta mujer, a la que consideran una "vieja gruñona", tenga apenas 36 años. Sin embargo, su vida cambia por completo cuando aparece el amor.
3. Alisa Selezniova, 'La invitada del futuro', 1985
La joven de ojos azules y voz cristalina, interpretada por Natalia Gúseva, conquistó a millones de espectadores soviéticos en la década de 1980.
Alisa, la heroína de las novelas de ciencia ficción de Kir Bulichov, parece llegada de otro mundo: es hija de un zoólogo espacial y ya ha viajado tanto a otros planetas como al futuro. Sin embargo, también estudia en una escuela soviética común y lleva el pañuelo de los pioneros.
4. Lialia, 'La expósita', 1939
Uno de los papeles más célebres de la legendaria Faína Ranévskaia es recordado sobre todo por una frase que se convirtió en un clásico del cine soviético: "Mulia, no me pongas nerviosa".
En la película, su personaje se la repite constantemente a su marido, y la actriz tuvo que escucharla del público durante el resto de su vida. Según una popular leyenda, incluso Leonid Brézhnev la citó al entregar una condecoración a Ranévskaia.
5. Tosia, 'Las chicas', 1962
Tosia, una joven huérfana y comunista interpretada por Nadezhda Rumiántseva, llega a una gran obra de construcción soviética y se ve obligada a madurar rápidamente. Aprende a convivir con sus compañeras de dormitorio y, por supuesto, a relacionarse con los hombres. Aunque le asustan muchas cosas, nunca renuncia a sus principios ni pierde su espontaneidad.
Tras observar las complicadas historias de amor de quienes la rodean, pronuncia una frase que se convertiría en un clásico: que jamás se casaría, porque estar soltera es más tranquilo y permite comer todo lo que una quiera.
6. Nina, 'La prisionera del Cáucaso, o Nuevas aventuras de Shúrik', 1967
En esta disparatada comedia de Leonid Gaidái, la protagonista se presenta como "estudiante, miembro del Komsomol, deportista y, además, una belleza". Interpretada por Natalia Varléi, Nina encarna el ideal de la joven soviética: independiente, valiente y decidida.
Recorre sola senderos de montaña, participa en las excursiones más exigentes y es la única capaz de plantar cara a los delincuentes que la secuestran para obligarla a casarse, amparándose en una supuesta tradición local.
7. Milady, 'D'Artagnan y los tres mosqueteros', 1978
La novela de aventuras de Alexandre Dumas es tan popular en Rusia que muchos la consideran casi una obra propia. La adaptación soviética se convirtió en un auténtico clásico de culto. Interpretada por Margarita Térejova, Milady es una auténtica femme fatale y una de las villanas más memorables del cine soviético.
El lirio marcado en su hombro desnudo cautivó la imaginación de millones de espectadores.
8. Varvara Pliushch (administradora de un edificio de apartamentos), 'El brazo de diamante', 1969
Varvara Pliushch es una caricatura satírica de la ciudadana soviética ejemplar: defensora incansable del orden, las buenas costumbres y la vigilancia constante de los demás.
Siempre está al tanto de lo que ocurre a su alrededor y no duda en entrometerse en los asuntos ajenos. La brillante interpretación de Nonna Mordiukova es recordada sobre todo por una frase que pasó a la historia: "¡Nuestra gente no toma taxis para ir a la panadería!".
9. Vera, 'La pequeña Vera', 1988
Este papel convirtió a Natalia Negoda en una estrella, aunque no estuvo exento de polémica. La película pasó a la historia por incluir algunas de las primeras escenas eróticas del cine soviético.
Sin proponérselo, Vera, una joven rebelde y desorientada, terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocibles de la perestroika.
10. Tania Záitseva, 'Intergirl', 1989
Tania, interpretada por Elena Yákovleva, trabaja como enfermera durante el día y ejerce la prostitución con clientes extranjeros por la noche. Una de las películas más emblemáticas de la era de la perestroika retrató unas nuevas realidades que sacudieron al público soviético.
Su protagonista encarna una figura hasta entonces impensable: una joven aparentemente respetable que gana dinero de esa manera, sin complejos y con una actitud marcadamente pragmática ante la vida.