¿Sabías que Robert Schumann dedicó unos versos a la Campana del Zar?
Además de Telegram, Puerta a Rusia difunde contenidos en su página de VKontakte. ¡Únete a nosotros!
En 1844, Robert Schumann y su esposa, la pianista Clara Schumann, viajaron a Rusia.
Pasaron cuatro semanas en San Petersburgo dando conciertos y luego se dirigieron a Moscú. Si la capital del norte le gustó a Schumann, la ciudad de piedra blanca lo conquistó por completo.
El compositor se obsesionó con el Kremlin: paseaba “entre magníficas iglesias, campanarios, antiguos y nuevos edificios de piedra y madera”. Contemplaba las vistas desde la antigua fortaleza y leyó todo lo que pudieron encontrarle sobre la historia de Moscú, incluidos los acontecimientos de la guerra de 1812 y el origen de la Campana del Zar.
Inspirado por la ciudad, Schumann escribió el poema La campana de Iván el Grande. “¡Es música oculta! Pero no tuve ni tiempo ni tranquilidad para una composición musical”, así lo describía a su suegro. En veinte páginas relató no solo la historia de la campana, sino también el incendio de 1812 y el destino de Napoleón. En el final del poema, el maestro que fundió la campana y Bonaparte mueren, expiando con su propia vida el pecado de la soberbia.