10 plantas que solo pueden encontrarse en Rusia
1. Alerce de Dauria
Este árbol conífero crece en Siberia Oriental, el este de Transbaikalia y el Lejano Oriente. Tiene unas agujas suaves y de un color brillante. Además, son longevos: pueden vivir hasta quinientos años, sintiéndose perfectamente en condiciones de permafrost, en laderas pedregosas y en zonas pantanosas. Alcanzan los 35 metros de altura.
2. Popoviocodonia
Un pariente del campanilla, con grandes flores de tono lila oscuro, que puede encontrarse en Sajalín, Primorie y el krái de Jabárovsk. Esta planta frágil logra sobrevivir en las duras condiciones de la tundra montañosa y en terrenos pedregosos.
3. Clavel del Volga
Los botánicos descubrieron esta especie relativamente hace poco, en 1950. Está extendida en la cuenca del Volga —en las regiones de Samara, Sarátov y Uliánovsk—. El clavel florece a mediados del verano, y es un espectáculo increíble: este arbusto bajo se cubre con una “nube” de flores estrelladas, blancas como la nieve.
4. Anémona del Baikal
Una planta perenne que se encuentra en el sur del krái de Krasnoyarsk y en la zona del Baikal. En Buriatia y en la región de Irkutsk está incluida en los libros rojos regionales. Puede reconocerse por sus grandes flores blancas, que le dan un aspecto festivo.
5. Abeto gracioso (o elegante)
Esta hermosa conífera crece en Kamchatka; en la parte baja del río Novi Semiachik hay un bosque relicto de estos árboles. El relicto de Kamchatka puede alcanzar los 17 metros de altura y vive, en promedio, unos 130 años.
6. Ermania de hojas de Parry
Puede encontrarse en Chukotka, las montañas de Kolimá y Yakutia. A juzgar por su capacidad para sobrevivir en condiciones extremas, esta planta es una auténtica superheroína. Crece en campos de escoria, laderas rocosas, canchales y tundras de montaña. Sus hojas cambian de forma según las condiciones del entorno. Y si algo ocurre (si queda bajo un derrumbe de piedras o la pisa un turista), aun así encuentra fuerzas para enderezarse de nuevo.
7. Aciano de Dubianski
Crece en las regiones de Rostov y Vorónezh. El aciano de Dubianski alegra la vista con sus brillantes flores amarillas. Eso sí, solo si hay suerte de encontrarlo: está en peligro de extinción y figura en el Libro Rojo de Rusia.
8. Serbal-cotoneaster
Un híbrido del serbal siberiano y el cotoneaster de fruto negro que aparece en Yakutia, en las orillas del río Aldán. Este árbol, con hojas redondeadas y ordenadas, da pequeños frutos rojos, una especie de “manzanitas”. También se cultiva este raro ejemplar en el Jardín Botánico de Yakutia.
9. Globo de flores de Kitmánov (Trollius kitmanovii)
No es casual que popularmente se la llame “llamarada”: sus flores de un naranja intenso brillan entre la hierba espesa como pequeñas llamas. El botánico Víktor Reverdato describió por primera vez esta especie en 1943, y la planta recibió su nombre en honor al investigador de la región del Yeniséi, Alexánder Kitmánov. Crece en el sur de la región de Irkutsk.
10. Agrostis de Pauzhetka
Este tipo amante del calor crece en el Valle de los Géiseres, y fue descubierto por primera vez en aguas termales en el valle del río Pauzhetka, de donde proviene su nombre. Sus espiguillas son bajas (no superan los 20 cm).