7 antiguas bebidas rusas
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1. Sbiten
El sbiten fue en su día la principal bebida rusa de invierno, y existía tanto en versión alcohólica como sin alcohol. Apareció en el siglo XII y alcanzó su máximo de popularidad entre los siglos XVIII y XIX. Se preparaba disolviendo miel en agua hirviendo con la adición de hipérico, menta, salvia y especias. La miel se diluía y las hierbas se cocían por separado y luego se batían juntas: de ahí su nombre. El sbitén se solía beber en ferias y mercados.
2. Medovuja
Esta bebida dulce y de baja graduación alcohólica se llamaba en Rusia simplemente “miel” o “miel de beber”. Es conocida desde la antigüedad. En un principio se dejaba fermentar en barriles de roble que se enterraban en la tierra durante un periodo de entre 5 y 20 años. A partir del siglo XI la bebida comenzó a hervirse, lo que redujo el tiempo de preparación a un mes. Y en el siglo XVIII apareció la tecnología de elaboración basada en la fermentación de la miel, lo que simplificó aún más el proceso.
La medovuja era un elemento indispensable en los banquetes: se bebía exclusivamente antes de comer y simbolizaba la hospitalidad del anfitrión.
Las tradiciones de elaboración de la medovuja se han conservado hoy en Súzdal y en Veliki Nóvgorod.
3. Jrenovuja
Es una fuerte bebida alcohólica infusionada con la raíz del rábano picante. A menudo la receta incluía miel, ajo o especias para suavizar el sabor.
Incluso el zar Pedro I, a comienzos del siglo XVIII, emitió un decreto que obligaba a almacenar esta bebida en las haciendas para las personas que realizaban trabajos duros en el frío.
Desde 2016 existe en Rusia un GOST (norma estatal) para esta bebida tradicional, que prohíbe el uso de aditivos artificiales.
4. Dusheparka
Una antigua bebida fermentada a base de bayas y miel originaria de la región de Yaroslavl. Se servía caliente, y su nombre describe bien su efecto: literalmente “vaporiza el alma”, calentando en pleno frío. La dusheparka tiene un sabor ácido y astringente debido a las bayas, y también un “toque picante” procedente de las especias.
5. Beriózovitsa
Una de las bebidas más antiguas entre los eslavos. La beriózovitsa se preparaba a partir de savia de abedul fermentada, que se recogía a comienzos de la primavera y se dejaba fermentar en grandes barriles abiertos. Hasta los siglos X-XI fue prácticamente la bebida principal en la Rus, hasta que fue reemplazada por el kvas.
6. Braga
La braga es un pariente de baja graduación alcohólica del kvas de pan. Se elaboraba, por lo general, en casa, a partir de distintos tipos de mijo fermentado, de malta de avena, de cebada o incluso de harina de centeno. Con el tiempo, la braga se convirtió en la base de otras bebidas caseras.
Además, en la Rus la braga era una bebida ceremonial, parte de la comida funeraria tradicional.
7. Kvas
¿Crees que nos olvidamos de la bebida rusa por excelencia, que estaba en la mesa tanto del príncipe como del campesino? Se preparaba (y se sigue preparando) a partir de pan de centeno, harina o pan tostado por medio de la fermentación. El resultado es una bebida sabrosa, ligeramente gasificada, agridulce y con un bajo contenido de alcohol. El kvas quita la sed y todavía hoy se utiliza como base para una popular sopa veraniega: la okroshka.