7 lugares en Rusia para disfrutar de las noches blancas
Además de Telegram, Puerta a Rusia difunde contenidos en su página de VKontakte. ¡Únete a nosotros!
Las noches blancas suelen producirse a finales de la primavera y comienzos del verano en latitudes superiores a 60°34', así como por encima del círculo polar ártico (a partir de los 66°33' de latitud), antes y después del día polar (que puede durar desde un solo día en el círculo polar ártico hasta casi seis meses en el propio polo). La diferencia entre ambos fenómenos es que el día polar solo ocurre más allá del círculo polar ártico, donde el sol no llega a ponerse por debajo del horizonte durante esos períodos. Durante las noches blancas (conocidas científicamente como "crepúsculo civil"), el sol sí se pone, pero nunca llega la oscuridad total. Entre la puesta y la salida del sol solo permanece un suave crepúsculo durante un par de horas. Este fenómeno puede observarse en casi cualquier ciudad del norte de Rusia.
1. San Petersburgo
Estrictamente hablando, San Petersburgo se encuentra ligeramente al sur del límite oficial de las "verdaderas" noches blancas; allí se produce un crepúsculo náutico, lo que significa que todavía pueden verse estrellas en el cielo nocturno. Sin embargo, la ciudad está considerada el principal destino ruso para disfrutar de las noches blancas. Estas duran del 11 de junio al 2 de julio, aunque en realidad las noches permanecen muy luminosas desde finales de mayo hasta mediados de julio. Durante este período, la ciudad acoge numerosos eventos musicales, teatrales y deportivos que atraen a multitudes de visitantes. El lugar más popular para contemplar las noches blancas es el Malecón del Palacio. Por la noche, desde allí se abren magníficas vistas del istmo de la isla Vasílievski, del majestuoso Hermitage y de la apertura del Puente del Palacio bajo un impresionante cielo teñido de tonos rosados y lilas.
2. Petrozavodsk
En Carelia también pueden contemplarse unas hermosas noches blancas. En Petrozavodsk, este fenómeno se extiende del 26 de mayo al 17 de julio. Resulta especialmente pintoresco en la ribera del lago Onega, cuando el cielo sobre el agua se tiñe de intensos tonos carmesí y lila. Para los más románticos, durante esta época la ciudad acoge numerosos festivales de música al aire libre. ¡El ambiente es increíble!
3. Víborg
Si deseas contemplar las noches blancas con un castillo medieval como telón de fondo, Víborg es sin duda el lugar ideal. Esta encantadora ciudad de la región de Leningrado, situada a 138 km al norte de San Petersburgo, disfruta de las noches blancas desde finales de mayo hasta comienzos de julio. No dejes de pasear por las calles empedradas junto a la Torre del Reloj y visitar el parque Monrepos, donde los islotes y puentes escondidos lucen especialmente hermosos al atardecer.
4. Yakutsk
La ciudad más grande construida sobre permafrost se convierte en verano en uno de los mejores lugares para observar las noches blancas. Allí duran muchísimo: desde mediados de mayo hasta mediados de agosto. Durante el solsticio de verano, Yakutsk y otras ciudades de Yakutia celebran el gran festival Isiaj, el Año Nuevo de verano, que simboliza el despertar de la naturaleza.
5. Arcángel
En Acángel, la temporada de las noches blancas es aún más larga: desde mediados de mayo hasta casi finales de julio, y la luz del día puede prolongarse hasta 21 horas. Durante este período, es posible pasear casi toda la noche admirando las vistas del río Dviná Septentrional. Además, la ciudad celebra un importante festival de teatro callejero acompañado de un animado desfile de carnaval. Para vivir una experiencia inolvidable, también se recomienda visitar las islas Solovetski.
6. Salejard
Esta es la única ciudad del mundo situada directamente sobre el círculo polar ártico. Allí no existe noche polar, pero sí día polar, que dura del 7 de junio al 7 de julio, mientras que las noches blancas pueden observarse durante aproximadamente dos meses antes y dos meses después. En Salejard, se puede pasar horas admirando los murales árticos de los edificios, visitar un parque etnográfico con chums y renos en Gornokniázevsk y, por supuesto, contemplar el arco del círculo polar ártico.
7. Múrmansk
Múrmansk es la ciudad más grande del mundo situada por encima del círculo polar ártico. Allí, las noches blancas se transforman gradualmente en el día polar, y la temporada comienza ya en mayo. Múrmansk resulta especialmente atractiva porque permite contemplar la transición entre ambos fenómenos en ambos sentidos. Además, desde allí se puede viajar al pueblo de Teriberka, donde las noches blancas realzan aún más los paisajes del mar de Bárents. Y, con un poco de suerte, incluso es posible avistar ballenas.