‘Kondensator-2P’, el gigantesco cañón soviético pensado para disparar proyectiles nucleares
Además de Telegram, Puerta a Rusia difunde contenidos en su página de VKontakte. ¡Únete a nosotros!
El proyecto nació como respuesta al desarrollo estadounidense de artillería nuclear. Como leemos en el medio ruso TopWar, en 1955 el Consejo de Ministros de la URSS autorizó el desarrollo de dos enormes sistemas de artillería destinados a poder emplear munición atómica: el cañón de 406 mm 2A3 "Kondensator-2P" y el todavía mayor mortero de 420 mm 2B1 "Oká".
El "Kondensator" utilizaba un chasis especial denominado "Objeto 271", desarrollado a partir de componentes del tanque pesado T-10. Su proyectil pesaba unos 570 kilos y podía alcanzar aproximadamente 25,6 kilómetros. Para realizar grandes correcciones laterales de puntería era necesario mover prácticamente todo el vehículo, mientras que la carga del gigantesco proyectil se efectuaba con el tubo situado en posición horizontal.
El arma había sido concebida para atacar concentraciones de tropas, aeródromos, puestos de mando e importantes infraestructuras enemigas empleando munición convencional o nuclear. Según explica TopWar, en el centro nuclear soviético de Sarov se desarrolló la carga RDS-41, probada con éxito en el polígono de Semipalátinsk el 18 de marzo de 1956 y relacionada con el programa para crear municiones nucleares de artillería.
Sin embargo, el proyectil nuclear de 406 mm destinado al "Kondensator" no llegó a ser adoptado oficialmente por el Ejército soviético. El enorme calibre reflejaba uno de los principales problemas de aquellos primeros años de las armas atómicas tácticas: reducir suficientemente el tamaño de una carga nuclear para introducirla en un proyectil de artillería.
El mayor enemigo del "Kondensator" resultó ser su propia potencia., durante las pruebas el brutal retroceso hacía que aquella mole de unas 64 toneladas se desplazara varios metros hacia atrás. Los disparos provocaban además averías en diferentes componentes del vehículo, obligando a los ingenieros a reforzarlo y modificarlo repetidamente.
Solo se construyeron cuatro ejemplares. El 7 de noviembre de 1957, los “Kondensator” desfilaron por la Plaza Roja junto a los gigantescos morteros “Oká”. Su aspecto era tan desmesurado que algunos observadores extranjeros llegaron a sospechar que se trataba de simples maquetas creadas con fines propagandísticos. Sin embargo, las máquinas eran reales y habían realizado pruebas de tiro.
Su carrera fue muy corta. Los nuevos misiles tácticos ofrecían mucho más alcance y movilidad sin necesidad de desplazar un vehículo de unas 64 toneladas y casi 20 metros de longitud. Como explica en 1960 se interrumpieron los trabajos tanto en el 2A3 “Kondensator” como en el 2B1 “Oká”.