Los revolucionarios planeadores inflables de Pável Grojovski
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Los primeros ensayos, describen en Techinsider.ru comenzaron en 1934 con un ala completamente inflable fabricada en la planta leningradense Krasni Triugolnik. El piloto de pruebas V. Petushkov se sujetaba al ala y despegaba desde la plataforma de un camión en movimiento. El experimento funcionó: el ala generaba sustentación y los aterrizajes eran suaves. En una caída accidental, la estructura inflada amortiguó totalmente el impacto, lo que convenció a Grojovski de avanzar hacia un planeador completo.
Dos colaboradores de Grojovski desempacan el planeador inflable en una demostración.
El siguiente modelo, construido por la fábrica Promtejnika, era extremadamente simple y se controlaba mediante torsión de la estructura, sin superficies móviles tradicionales. En vuelo recto se comportaba correctamente y podía ser remolcado por biplanos U-1 o U-2. Sin embargo, en los giros la elasticidad del fuselaje absorbía las fuerzas de control, volviendo el aparato inestable. Aun así, el 12 de julio de 1935 fue presentado en el desfile aéreo de Túshino. La prensa lo elogió, pero las autoridades no quedaron convencidas y el proyecto perdió financiación. El planeador terminó almacenado en el Instituto de Aviación de Moscú.
Instituto de Aviación de Moscú, 1935.
Lejos de abandonar la idea, el equipo desarrolló una versión más avanzada: el planeador anfibio “X Congreso del Komsomol”. Este modelo combinaba goma con madera y metal para reforzar la estructura. Era un monoplaza de ala alta, pesaba apenas 77 kg y podía guardarse en un saco compacto. Se inflaba en unos veinte minutos con una bomba manual y estaba preparado para operar tanto en tierra como sobre el agua.
Planeador inflable de Grojovski XX congreso del Komsomol
Las pruebas incluyeron remolques desde una lancha en el río Neva y vuelos tras ser soltado desde un Polikarpov U-2 a baja altura, logrando planear cerca de un kilómetro antes de aterrizar con éxito. Los resultados animaron a Grojovski a pensar incluso en un avión inflable, pero el apoyo oficial nunca llegó.
La prensa occidental se hizo eco del logro soviético.
Aunque el proyecto fue abandonado, tuvo eco internacional. Años después, la empresa estadounidense Goodyear desarrollaría el Inflatoplane, demostrando que la idea no era descabellada. Los planeadores inflables de Grojovski quedaron como una curiosidad histórica, pero también como ejemplo de una innovación adelantada a su tiempo, que exploró soluciones ligeras, portátiles y sorprendentemente seguras mucho antes de que la tecnología estuviera lista para aprovecharlas plenamente.