'Finito de Moscú': el torero soviético que quiso conquistar los ruedos españoles
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Tras una carrera militar y de seguridad en los años finales de la URSS y el inicio de la Rusia postsoviética, decidió dar un giro radical a su vida y trasladarse a España en 1995.
Fascinado por el mundo del toro, ingresó en las escuelas taurinas de Albacete y Barcelona, donde comenzó a formarse como novillero.
Su apodo, “Finito de Moscú”, rendía homenaje al matador español Finito de Córdoba y hacía referencia a la ciudad en la que había vivido antes de establecerse en España.
Su condición de torero procedente de la antigua Unión Soviética despertó una enorme curiosidad mediática y atrajo a numerosos aficionados, especialmente de origen ruso, a las plazas donde actuaba.
Debutó como novillero con picadores el 16 de abril de 2000 en la Monumental de Barcelona.
CC BY-SA 3.0 ES
Aunque su actuación recibió críticas y nunca llegó a consolidarse entre las grandes figuras del toreo, continuó participando en festivales y novilladas en España, México y Estados Unidos hasta su retirada en 2005.