Iliá Malinin: ¿heredero de la escuela soviética de patinaje artístico?
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Desde la famosa rivalidad entre los patinadores rusos Alexéi Yagudin y Evgueni Plushenko, el patinaje artístico masculino no había acaparado tanta atención.
"¡Es una leyenda! ¡Siete saltos cuádruples!", exclamaban algunos.
"¡Es el único sobre el hielo que disfruta tanto de sí mismo como del público!", decían otros.
"¡Es de otro mundo!", repetían los aficionados.
Y sus colegas tampoco escatiman elogios: la reconocida entrenadora Tatiana Tarásova lo ha calificado como un patinador perfecto, para quien nada parece imposible. Por su parte, Iliá Averbuj lo considera el patinador más fuerte del planeta, capaz de perder solo ante sí mismo..
En los videos de las actuaciones olímpicas del patinador artístico estadounidense Iliá Malinin, los gritos de entusiasmo casi ahogan la música. Conquistó al público con su patinaje fluido, su técnica impecable y una audacia fuera de lo común. ¿Cuál es su secreto?
Los padres de Iliá fueron patinadores artísticos soviéticos. Su padre, Román Skorniakov, compitió en la categoría individual, primero representando a Rusia y luego a Uzbekistán, donde fue campeón nacional durante siete años. Su madre, Tatiana Malínina, tuvo una carrera deportiva igualmente destacada: fue diez veces campeona de Kazajistán y ganó el Campeonato de los Cuatro Continentes, la Final del Gran Premio y la serie del Gran Premio del Trofeo NHK.
Román Skorniakov, padre de Ilia Malinin
A finales de la década de 1990, Skorniakov y Malínina se trasladaron a Estados Unidos junto con su entrenador, Ígor Ksenofóntov. Tras retirarse de la competición, se dedicaron a entrenar. En 2004 nació su hijo Iliá, hoy conocido en todo el mundo. Pero la tradición familiar no termina ahí: el abuelo del patinador, Valeri Malinin, es un reconocido entrenador y fundador de la escuela de patinaje artístico de Novosibirsk.
Tatiana, madre de Ilia Malinin, junto a su hijo
Skorniakov y Malínina entrenan a su hijo, que también recibe consejos de Rafael Arutiunián, quien declaró en una entrevista:
"Este chico creció en Estados Unidos, entrenado por especialistas rusos, y este país le dio la oportunidad de desarrollar plenamente su potencial. Eso también es importante".
Rafael Arutiunián, uno de los entrenadores de Ilia Malinin
Cuando le preguntaron por los secretos del entrenamiento de su nieto, Valeri Malinin respondió en una ocasión: "¿Una técnica secreta? No hay secretos. Tania y yo lo hemos comentado muchas veces. Sus colegas le escriben y la llaman para preguntarle qué tiene de especial. Y ella siempre responde: 'Trabajamos como nos enseñaron en la Unión Soviética".